Situación actual del Licenciado en Gestión Cultural dentro de la administración pública

Según sus propios informes, el INBAL cuenta con 157 personas del servicio público y prestadores de servicios con egreso de una licenciatura y/o un posgrado en gestión cultural. Lo contrastante es que en dicho instituto solo cuentan con seis perfiles de puesto en los que la gestión cultural se considera un área de experiencia. (Foto: Bhargava Marripati en Pexels).

A raíz de la publicación del texto Cambiar el paradigma de la gestión cultural en México, consideré oportuno realizar un ejercicio de transparencia en el que solicité a las dependencias y entidades del sector cultura dentro de la Administración Pública Federal (APF) lo siguiente:

  1. Solicito el número del personal de estructura, operativo de base, operativo de confianza, honorarios (capítulo 1000) y prestadores de servicios (capítulo 3000) que actualmente labora en esa dependencia y/o entidad, con calidad de egresada de una licenciatura y/o un posgrado en gestión cultural.
  2. De las áreas sustantivas de esa dependencia y/o entidad, requiero los perfiles de puesto donde se encuentre considerada la profesión de la gestión cultural.

Tras la espera de los 20 días hábiles para recibir una respuesta a lo solicitado, de acuerdo a lo que establece el Art.135 de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública, fui bajando las respuestas de las siguientes dependencias y entidades: Secretaría de Cultura, Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, Instituto Nacional de Antropología e Historia, Instituto Méxicano de Cinematografía, Fondo de Cultura Económica, Centro de Capacitación Cinematográfica, Estudios Churubusco, Fideicomiso de la Cineteca Nacional, Educal, Fondo Nacional para el Fomento a las Artesanías, Fondo Nacional para la Cultura y las Artes y Radio Educación. Quedó fuera el Instituto Nacional del Derecho de Autor por considerar que es un organismo cuyo perfil esta claramente definido en profesionales del derecho con especialidad en propiedad intelectual.

De antemano puedo confesar que no contaba con muchas expectativas al respecto ya que tras la presentación del libro Antología de la gestión cultural, episodios de vida en la Casa Refugio Citlaltépetl el año pasado, los comentarios de la investigadora Patricia Chavero, de la periodista Adriana Malvido y del crítico Evodio Escalante generaron en mi cabeza una especie de epifanía en la que advertí que la generación que ha llevado la cultura en México ha visualizado a la gestión cultural como una actividad y no como una profesión. Al sistematizar la información, aquella hipótesis no quedó lejos de mi percepción.

De las respuestas emitidas por las dependencias y entidades de la APF dentro del sector cultural, de manera convincente el Instituto Mexicano de Cinematografía, el Fideicomiso de la Cineteca Nacional, el Centro de Capacitación Cinematográfica, los Estudios Churubusco, el Fondo Nacional para el Fomento a las Artesanías y Radio Educación respondieron que no habían registros de personal que haya sido egresado de una licenciatura y/o un posgrado en gestión cultural y que en sus perfiles de puesto no se encuentra considerada la profesión de la gestión cultural.

En la actividad editorial pública y del libro, tanto el Fondo de Cultura Económica como Educal informaron sobre la presencia de personal egresado de una licenciatura o un posgrado en la gestión cultural. En el caso del primero, y para mi sorpresa, Paco Ignacio Taibo II no es solo el titular de la empresa paraestatal sino que también es el titular de la Unidad de Transparencia; informó que solo una persona es egresada de una licenciatura en gestión cultural sin especificar el nivel jerárquico que ocupa. Así mismo hizo de mi conocimiento que el puesto de Coordinador de Obras para Niños y Jóvenes y Formación Lectora considera en su perfil a la gestión cultural dentro de las carreras genéricas.

Por otro lado, Educal informó que 38 personas servidoras públicas cuentan con una licenciatura y un posgrado en gestión cultural, de las cuales una de ellas ocupa funciones de mando y 37 son de personal operativo. Sobre los perfiles de puesto, comunicó que la Gerencia de Librerías tiene adscritos dos puestos en cuya área de experiencia se considera a la gestión cultural y se refiere al Gerente de Librerías y al Jefe de Departamento de Librerías.

De los desconcentrados del sector cultural, la respuesta del INAH fue poco clara en comparación con la del INBAL, ya que la Coordinación Nacional de Recursos Humanos del INAH manifestó que 539 trabajadores ocupan un sitio de Profesionistas en la Gestión del Patrimonio Cultural, puesto que se encuentra dentro de la categoría de personal operativo de base. Para fortalecer lo anterior, remitieron a la información contenida en  la liga https://www.gobiernodigital.inah.gob.mx/Transparencia/Archivos/1563905537.PDF

Dicho enlace lleva al Reglamento para el Ingreso, Evaluación y Promoción del Personal Profesionista en la Gestión del Patrimonio Cultural, que en su artículo 13 establece que el Profesionista en la Gestión del Patrimonio Cultural “A” debe tener una licenciatura, y el Profesionista en la Gestión del Patrimonio Cultural “B” debe contar con una maestría. Sin embargo, esos grados académicos no necesariamente deben estar enfocados en la gestión cultural. Es importante mencionar que en ningún momento esta Coordinación Nacional se pronunció por el personal de estructura de mando. En este sentido, la Coordinación Nacional de Recursos Materiales señala que el INAH cuenta con 1,162 prestadores de servicios contratados, pero como no son propiamente trabajadores del instituto, no se pronunciaron al respecto. En sus perfiles de puesto no se considera la profesión de la gestión cultural.

Con respecto al INBAL, contrario a todos los que le anteceden, fue el más claro en su respuesta. Señaló que cuenta con 157 personas servidoras públicas y prestadores de servicios con egreso de una licenciatura y/o un posgrado en gestión cultural. Dicho personal se encuentra ubicado en los siguientes centros de trabajo:

Lo contrastante es que en el INBAL solo cuentan con seis perfiles de puesto en los que se considera como área de experiencia la gestión cultural. Me refiero a los puestos de Dirección General, Subdirector General de Bellas Artes, Subdirector General de Educación e Investigación Artísticas, Subdirector General del Patrimonio Artístico Inmueble, Dirección de Difusión y Relaciones Públicas y el Coordinador Nacional de Literatura.

En una situación contraria al INBAL, la Secretaría de Cultura -cabeza de sector- cuenta con 71 perfiles de puestos en los que la gestión cultural se considera como área de experiencia. Dichos perfiles se encuentran distribuidos en 13 centros de trabajo:

  • Uno en la oficina de la Secretaría.
  • Nueve en la Dirección General de Comunicación Social.
  • 27 en la Dirección General de Vinculación Cultural.
  • Cinco en la Dirección General de Promoción y Festivales.
  • Seis en la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas.
  • Tres en el Sistema Nacional de Fomento Cultural.
  • Cuatro en la Coordinación Nacional de Desarrollo Cultural Infantil.
  • Dos en el Centro de la Imagen.
  • Tres en la Dirección General de Bibliotecas.
  • Siete en el Centro Nacional de las Artes.
  • Uno en la Dirección General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural.
  • Dos en la Dirección General de Publicaciones.
  • Uno en la Dirección General de Tecnologías de la Información y Comunicaciones.

Sin embargo, solo tres personas que laboran actualmente en la dependencia son egresadas de una licenciatura o una maestría en gestión cultural.

Pero eso no es todo. En las entidades federativas la situación no mejora. Aplicando el mismo ejercicio a las dependencias del sector cultura en otros estados del país, además de los fluctuantes tiempos de entrega se pudo constatar la poca claridad -o como se dice coloquialmente se fueron por la tangente– a la hora de informar sobre la petición. Fue el caso de Chiapas, Guerrero y Jalisco, donde en vez de reportar la información de su Secretaría de Cultura se reportó lo correspondiente al Consejo Estatal para la Cultura y las Artes del Estado, órgano colegiado establecido en la Ley de Cultura del Estado. Otro de los casos se dio en Coahuila, ya que en el escrito con fecha del 18 de septiembre del año pasado, se mencionó una liga para consultar los perfiles de puesto pero ya que dicho enlace nunca fue incorporado, no se pudo obtener la información solicitada.

Entidades federativas como Baja California Sur, Campeche, Durango, Estado de México, Guanajuato, Michoacán, Morelos, Nuevo León, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Veracruz, Yucatán y Zacatecas respondieron que no habían registros de personal que haya sido egresado de una licenciatura y/o un posgrado en gestión cultural y que en sus perfiles de puesto no se encuentra considerada la profesión de la gestión cultural.

Por otro lado, los estados que cuentan por lo menos con un egresado de una licenciatura y/o un posgrado en gestión cultural son: Colima (un egresado de posgrado en gestión cultural), Nayarit (un egresado de la licenciatura en desarrollo cultural) y Sinaloa (un egresado de posgrado en gestión cultural). Solo Aguascalientes (24), Baja California (7), Colima (9), Sinaloa (5) y Tlaxcala (4) cuentan con perfiles de puesto en el que se encuentra considerada la profesión de la gestión cultural.

Es deseable que los mandos superiores del sector cultural en México conozcan los beneficios de contar en sus equipos de trabajo con egresados de licenciatura o de posgrado en gestión cultural ya que su perfil les dota del conocimiento y las metodologías para diseñar estrategias que generen proyectos sustentables y sostenibles en el ecosistema cultural. (Foto: Canva Studio en Pexels).

Ante todo lo expuesto, parece que el planteamiento del Dr. José Luis Mariscal en su texto Formación y capacitación de los gestores culturales (1) sigue vigente trece años después, ya que resulta factible constatar que en la administración pública federal y estatal se sigue con la práctica de la contratación de trabajadores culturales con perfiles de formación en áreas sociales, administrativas y artísticas que en su desarrollo práctico representan visiones distintas.

Mientras los perfiles sociales buscan desarrollar actividades encaminadas a desatar y acompañar procesos de desarrollo social, los perfiles administrativos aspiran a diseñar proyectos eficientes y eficaces, en tanto que los perfiles artísticos van en pos del desarrollo de acciones encaminadas a la difusión y la educación artísticas.

Frente a ellos, el perfil del gestor cultural está encaminado en formar a especialistas en la organización social de la cultura con el conocimiento de metodologías que permitan analizar la realidad en la que se encuentran; detectando problemáticas, oportunidades y necesidades que conlleven al diseño de estrategias de intervención así como de proyectos sustentables y sostenibles.

Por todo lo anterior, invito a los mandos superiores del sector cultural a conocer los beneficios de tener en sus equipos de trabajo a un egresado de licenciatura o posgrado en gestión cultural.

gabriel.riodelaloza@gmail.com

16 de enero de 2020.

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