Entre 1964 y 1965, el artista Jorge González Camarena realizó el mural Presencia de América Latina, en la Universidad de Concepción, en Chile. (Imagen tomada de scielo.conicyt.cl).

En el marco del Congreso Internacional por los 100 años del Muralismo Mexicano 1921-2021, que habrá de concluir el domingo 4 de abril, una voz comienza a quedar clara y fuerte: ¡El muralismo vive! Muralistas, especialistas, críticos de arte, académicos y el público en general que también participa dan fe de este hecho.

El congreso está aclarando y despejando montones de dudas respecto al muralismo, está formando nuevas conclusiones acordes a las coyunturas actuales desde un debate que era urgente y necesario, pero también está planteando nuevas interrogantes como el verdadero papel del estado frente al arte. Aquí se demuestra que el muralismo va con o sin o por encima del gobierno de ser necesario, pero un Estado que se jacte de ser democrático no puede lavarse las manos del papel que funge dentro del arte y la cultura porque estaría violando derechos humanos y culturales.

Las diferencia entre muralismo, arte urbano y grafiti está sobre la mesa de debate desde el respeto, la inclusión y el acompañamiento, pero también desde la conceptualización específica y las diferencias de cada uno: “No todo lo que se pone sobre los muros es muralismo” pero sobre todo, el congreso se ha volcado hacia las rutas existentes del muralismo colectivo y comunitario, dos rutas que socializan el arte de manera contundente y confirman la inequívoca función social y política del arte, y que en estos momentos dominan la escena sobre el muralismo creado desde la individualidad sin demeritar ésta como detonador también de procesos colectivos y comunitarios.

La diáspora internacional y sobre todo los movimientos muralistas de América Latina y el Caribe con la presencia de artistas de Argentina, Chile, El Salvador, Colombia, Cuba y Brasil han planteado unánimemente la necesidad de seguir construyendo rutas estéticas, conceptuales y de resistencia anticapitalista y continuar estrechando los lazos de amistad entre los pueblos. Lazos que solamente construye la cultura de los pueblos muy al margen de las relaciones diplomáticas entre naciones. Vale la pena mencionar que el criminal bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, una vez más fue roto y superado por el muralismo cubano y el mexicano que logró, pese al bloqueo de las transmisiones digitales contra la Isla, enlazarse con muralistas organizadores de la Bienal Internacional Internos de Santiago de Cuba y darles voz en el Congreso Internacional.

Fundamental la presencia de las muralistas y especialistas que equilibradamente participan en todo el congreso, donde el debate desde la conciencia de género predomina en todas las mesas del encuentro, contraviniendo lo que erróneamente se piensa actualmente sobre la discriminación de género hacia las muralistas que, si bien pasó en las primeras décadas del muralismo, hoy en el trabajo, la igualdad, respeto y reconocimiento permea un movimiento muralista donde la participación de las mujeres no tiene precedentes. Una ruta que el Movimiento de Muralistas Mexicanos, desde su fundación hace 15 años, siempre a promovido y en la que nadie es más que el otro ni por raza ni por conocimiento ni por trabajo ni por clase ni por géneros.

 

El artista de origen michoacano radicado en Los Ángeles, Héctor Arias, conocido como Tetris, realizó en 2014 una intervención al muro de la sede del Consulado General de México. Se trata de una alegoría al vuelo de la mariposa Monarca que a la vez sirve de marco de acceso al centro cultural de la representación diplomática. (Imagen tomada de cccmla.com).

 

Al escribir estas líneas, restan tres días para que concluya el exitoso congreso que, en la sección de vídeos “Museo del pueblo”, se expone el trabajo de docenas de artistas. Desde este espacio seguiremos reafirmando demandas generalizadas como la defensa y restauración del patrimonio artístico del muralismo y una enérgica demanda para que se detenga la destrucción de murales en el país cuna del muralismo y el resto de nuestra América. Son días en los que se seguirán homenajeando a las muralistas de las primeras generaciones negadas por el patriarcado de la historia del arte y también a muralistas que por su militancia revolucionaria han sido nulificados como representantes, exponentes y constructores fundamentales de la historia del muralismo hasta el día de hoy.

La pregunta sigue siendo: en el marco de un congreso internacional organizado desde la sociedad civil y sus muralistas ante la inopia oficial ¿por qué la conmemoración y festejo de una ruta artística que influyó las corrientes artísticas en todo el mundo, que ha resguardado la memoria histórica y cultural de México y que es parte del imaginario colectivo mundial, no se encuentra dentro del listado de conmemoraciones oficiales del gobierno de la 4T? ¿Será que la ignorancia de las autoridades culturales supera cualquier intento de transformación planteado por la sociedad civil? ¿O será más bien que para la 4T, como a sus comparsas de los gobiernos neoliberales anteriores, el muralismo es peligroso y una piedra en el zapato para sus intereses y los de sus secuaces en las cortes del poder?

En un año de conmemoraciones importantes en la historia de este país, los 100 años de un muralismo que forjó los imaginarios colectivos de la nación y de la patria, que ha pintado la historia, que coadyuvó en los proceso didácticos y pedagógicos del país y de América Latina y de muchos países del mundo, omitir una fecha tan importante es negar la historia de México, es negar la memoria artística y el patrimonio de los pueblos, es negar un arte netamente nacional que le pertenece al pueblo de México y a los pueblos del mundo, pero sobre todo es dejar claro que el día de hoy, pese a los dichos de la 4T, la ruta neoliberal de sometimiento y neocolonialismo para nuestros gobierno es prioritaria. ¡EL MURALISMO VA!

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