Tempestad en cultura;
el Proyecto Chapultepec, tan campante

Un Paquete Económico entre el homenaje a una figura del jazz y El París de Modigliani. El titular de Hacienda tiene sus gustos y sus tiempos en medio de la pandemia. (Imágenes: Twitter/@ArturoHerrera_G)

Conforme a lo establecido en el marco legal presupuestario, el 8 de septiembre pasado el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) acudió a la Cámara de Diputados para hacer entrega del Paquete Económico correspondiente al ejercicio fiscal de 2021, mismo que está integrado por los Criterios Generales de Política Económica y los proyectos de Ley de Ingresos y de Presupuesto de Egresos de la Federación.

Como corresponde a este proceso, el paquete económico es sometido a consideración del Poder Legislativo quien tiene la atribución y obligación de revisarlo y aprobarlo, por lo que esperamos que no se repita lo sucedido el año pasado cuando los diputados, salvo algunos cambios leves, sólo le dieron el visto bueno.

El tema que nos interesa analizar se refiere a la propuesta del presupuesto de gastos del Ramo 48 Cultura, que comprende a la Secretaría de Cultura (SC) y sus organismos coordinados. En particular, nos vamos a concentrar en la clasificación por Programa Presupuestario, en cuya ejecución pueden intervenir de manera conjunta diversas Unidades Responsables (UR) para el cumplimiento de sus objetivos y metas. Las UR pueden ser la oficina de la secretaria, las subsecretarías, las Direcciones Generales de la SC y los organismos coordinados.

Montos y abstracciones

El presupuesto proyectado para el Ramo 48 asciende a 13 mil 895.1 millones de pesos, monto similar en términos reales[1] al aprobado para el ejercicio 2020. Dicho monto está distribuido en 17 programas presupuestarios (PP), de los cuales cinco concentran 82.8 por ciento del total, a saber: Servicios de Educación Superior y Posgrado, Desarrollo Cultural, Protección y Conservación del Patrimonio Cultural, Proyectos de Infraestructura Social del Sector Cultura y Actividades de Apoyo Administrativo.

El segundo PP en importancia es el de Infraestructura Social del Sector Cultura, que absorbe 25.1 por ciento de los recursos, y que serán destinados al Proyecto Bosque de Chapultepec: naturaleza y cultura, en adelante proyecto Chapultepec. El monto previsto se ubica en 3 mil 508.0 millones de pesos, que en términos reales implica un incremento de 103.4 por ciento con relación al aprobado en 2020. Como sabemos, en el ejercicio actual los recursos destinados a este programa no han sido ejercidos por la SC, debido a que el área de Egresos de la SHCP retiró los fondos asignados a la dependencia y los transfirió al gobierno de la Ciudad de México (CDMX) para que se hiciera cargo de diversos proyectos, de los cuales la mayor parte corresponde a obras de movilidad.

Sobre esta base, podemos hacer abstracción de esos dineros y restarlos en ambos años, lo que nos permitirá cuantificar el presupuesto que se va a ejercer en el Ramo 48 para el cumplimiento de sus objetivos y metas. De esta manera, el nuevo total se sitúa en 10 mil 477.1 millones de pesos, cifra inferior en 12.4 por ciento real a la asignada un año antes y con lo cual alcanza un nivel de gasto similar al registrado en 2010, a precios corrientes.

Más y menos recursos

Si hacemos a un lado al proyecto Chapultepec y al programa de apoyo administrativo, observamos que sólo dos programas muestran un incremento mínimo en términos reales respecto al autorizado de 2020: Servicios de Educación Superior y Posgrado, y Servicios educativos culturales y artísticos, ambos con variaciones reales cercanas a 3 por ciento.

Los demás programas van a contar con menos recursos que en el ejercicio anterior. Sobresale el programa estrella de la SC, Cultura Comunitaria, que no dispone de recursos para el ejercicio de 2021, situación que contrasta con los 600 millones de pesos autorizados el año anterior. Llama la atención que el programa no fue dado de baja en el documento sobre la estructura programática que la SHCP entregó a la Cámara de Diputados a mediados del año en curso.[2]

Por su parte, los programas que en términos reales van a registrar las contracciones más severas en 2021 son: Protección de los derechos tutelados por la Ley Federal del Derecho de Autor, 42.3 por ciento; Producción y distribución de libros y materiales artísticos y culturales, 33.2 por ciento; Apoyos a la Cultura y Becas artísticas y culturales, con 22.6 por ciento cada uno; Servicios cinematográficos, 20.4 por ciento; Producción y transmisión de materiales culturales y artísticos, 20.2 por ciento, y Desarrollo Cultural con 20.1 por ciento.

En total las reducciones, excluyendo proyecto Chapultepec, suman un mil 372.4 millones de pesos, con lo cual el nuevo presupuesto equivale a 88.4 por ciento del original de 2020.

De este total, 726.6 millones de pesos corresponden al Programa de Desarrollo Cultural, en cuya ejecución intervienen 22 UR para dar cumplimiento al objetivo consistente en Garantizar progresivamente el acceso a los bienes y servicios culturales a las personas, a través del incremento y diversificación de la oferta cultural en el territorio y del intercambio cultural de México con el extranjero.

Dicho programa abarca una gran variedad de actividades como la difusión; la asistencia a eventos; el tiraje de títulos editados y coeditados; estímulos para la creación, producción y promoción; respaldo a agrupaciones musicales, y aplicación de políticas de equidad de género, entre las más relevantes.

A inicios de 2016, los habitantes de la Ciudad de México y sobre todo los vecinos del Bosque de Chapultepec, dieron una dura batalla en contra de la gestión de Miguel Mancera, que buscaba instalar una inmensa rueda de la fortuna a un costado del Auditorio Nacional. (Foto: Cristopher Rogel Blanquet).

Redefinir prioridades

La lectura de la Misión de la SC nos indica que, entre otras responsabilidades, es la institución encargada del impulso, promoción y difusión de las expresiones artísticas y culturales de México, que impulsa el mejor aprovechamiento de la infraestructura cultural pública como privada, desarrolla programas culturales para atender prioritariamente a infancias y juventudes y, sobre todo, a grupos y comunidades vulnerables marginados de las políticas públicas en la materia, y apoya la creación cultural y artística mediante estímulos, así como el desarrollo de las industrias creativas para reforzar la generación y acceso a bienes y servicios culturales.

El lector puede consultar la Misión, así como el Plan Nacional de Desarrollo y el Programa Sectorial de Cultura actuales, y no va a encontrar nada relacionado con la ampliación de la infraestructura cultural. Sin embargo, una cuarta parte del presupuesto proyectado para el siguiente ejercicio fiscal se canalizará a ese propósito, mientras que el destinado a las actividades propias de la dependencia va a registrar una disminución de 14.5 por ciento descontando la inflación.

No cabe duda que el proyecto Chapultepec va a tener sus beneficios en el corto plazo, principalmente en los empleos temporales que se generarán en el sector de la construcción, pero esos fondos pueden asignarse a través de otra u otras dependencias, o bien por medio del gobierno de la CDMX. La experiencia de 2020 nos muestra que los recursos, a pesar de la emergencia económica, no beneficiaron al sector de la cultura, porque se restaron al presupuesto original y se transfirieron al gobierno de la capital. En 2021 al parecer se va a hacer lo mismo, mientras la comunidad artística y cultural está en espera de que se abran sus fuentes de ingreso.

Otro megaproyecto de la administración mancerista que no prosperó por la resistencia vecinal, fue la creación de un parque lineal, espacios para comercios, nuevas viviendas y un corredor cultural en la avenida Chapultepec, de la Glorieta de Insurgentes a la entrada al Bosque. (Imagen: Gobierno CDMX).

Ahora bien, la reciente amenaza de demolición del Teatro Jiménez Rueda en la CDMX, nos habla de infraestructura desaprovechada, al igual de múltiples foros en todo el país, que requiere de mantenimiento y actualización de su equipamiento. Antes de abrir nuevos foros, sería conveniente mantener en buenas condiciones los existentes; antes de abrir nuevos museos, sería mejor cuidar los que se encuentran en funcionamiento; antes de abrir nuevos empleos, sería benéfico regularizar a los trabajadores temporales de diversos centros culturales que no cuentan con los derechos laborales mínimos, sólo con su ingreso mensual.

Este es el momento de que la Cámara de Diputados debe de asumir su papel de revisor del Presupuesto de Egresos de la Federación y de representante de la población para aprovechar esta oportunidad única de redefinir las prioridades y acciones del sector cultural, para sacar el mayor jugo posible de este mermado presupuesto en beneficio de los trabajadores del área, de su público y de la población en general.

amierhughes@yahoo.com.mx

 


[1] Me refiero al documento Estructura Programática a Emplear en el Proyecto de Presupuesto de Egresos 2021, mismo que fue remitido a la Cámara de Diputados el 30 de junio pasado como parte del proceso presupuestario.

[2] Nos apegamos a la inflación estimada de 3.4 por ciento de acuerdo con lo señalado en los Criterios Generales de Política Económica para el ejercicio fiscal de 2021, SHCP.

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