Bitácora de un cautiverio: Historiador en cuarentena

Veo, leo y escucho con atención las consecuencias sociales, culturales y domésticas que implica esta cuarentena. Entiendo que no es fácil hacer trabajo desde casa. Algunos comentan que hay incluso más trabajo que cuando asisten a la oficina. También soy sensible a quienes no pueden hacerlo y que están hartos de ver a celebridades y demás gente acomodada opinando y aconsejando “quedarse en casa”, al tiempo que muestran “qué hacen”, “qué leen” y “cómo se ejercitan” desde sus amplias salas. No es fácil desde ninguna perspectiva… En mi caso, como historiador, sentado frente a la computadora, rodeado libros y documentos algunos en papel, otros en *pdf, caigo en cuenta de que mi vida es un meme de perpetua cuarentena. (Raúl Nivón-Ramírez).

(Imagen: Redes sociales)

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