El imparable mercado de la autopublicación

En un lapso de diez años, se ha multiplicado por cuatro el número de títulos autopublicados en América Latina: de 5,512 en 2007 a 22,026 en 2016. En Cómo he vendido 500,000 ebooks, Enrique Laso recomienda: “Escribe deprisa, lanza muchos libros y tus posibilidades de éxito se dispararán”. (Foto: SIG).

Enrique Laso contaba que había optado por la autopublicación en 2009, después de terminar su novela El rumor de los muertos. Recibió dos ofertas editoriales, pero ninguna lo convenció: una le pagaba poco dinero por los derechos, otra le pedía modificar partes sustanciales de la obra como el final o la edad de los personajes.Laso, experto en marketing, preparó una edición digital que en 2010 subió a Amazon. En los cuatro años siguientes vendió 130 mil copias y entonces volvieron a buscarlo: 14 editoriales le ofrecieron publicar su novela en papel.

El rumor de los muertos, un thriller de misterio en el que un periodista es contratado para hallar un libro maligno, el Necronomicón al que alude H. P. Lovecraft en sus escritos, fue publicado en octubre de 2014 por Ediciones Martínez Roca.

“No me arrepiento, pero a los nueve meses descubro que he metido la pata hasta el fondo. Decido que no venderé más los derechos digitales de mis novelas; solo el papel, que es lo que saben distribuir y manejar bien las editoriales tradicionales”, escribe Laso en Cómo he vendido 500,000 ebooks.

En este pequeño manual ofrece una serie de consejos para quienes deseen vivir de la literatura. Laso lo consiguió a los 41 años. Falleció el 7 de agosto de 2018, cinco años después, convertido en “el autor español que más ebooks ha vendido en la historia”: más de 2 millones en 16 idiomas, a través de 300 plataformas.

Para lograr esta cifra escribió dos decenas de novelas y numerosos manuales que firmaba con 13 seudónimos. Solo dio a conocer uno, Henry Osal, que utilizaba para sus escritos de superación personal. En una larga entrevista que le hicieron en 2016 en el podcast del sitio Triunfa con tu libro, calculaba haber escrito cerca de 200 libros.

Uno de sus manuales, Los siete secretos de la suerte, firmado como Henry Osal, fue traducido a 14 idiomas —en Amazon México se vende a 12.73 pesos—. Para Laso, estos textos eran más rentables que sus novelas, porque eran breves —entre 4,000 y 15,000 palabras— y podía escribirlos en diez días. Los vendía a un precio bajo, pero por miles.

Otro manual sobre cómo crear un huerto urbano en un balcón lo preparó con un socio estadounidense con el que compartía un seudónimo y en dos semanas vendieron 10,000 copias. “Dependiendo del tema (las guías breves) tienen una vida muy larga, y sin embargo has invertido poco tiempo en investigar y en crearlas. Solo hay que estar atentos a los asuntos candentes”, escribe en su libro.

Parece sencillo, pero no lo era. “Es verdad que con un buen marketing, una buena historia y una edición cuidada los riesgos se limitan, pero nada garantiza el éxito”, subraya. Trabajaba simultáneamente en una novela y varios manuales para publicar un mínimo de 30 títulos al año. Dedicaba diariamente de dos a cuatro horas al marketing de sus obras, y se fijaba un mínimo de palabras —2,500 o más— que debía escribir por jornada.

Para Laso era fundamental lograr la visibilidad de sus libros: organizaba preventas, campañas de promoción, estaba pendiente de en qué mercados funcionaban mejor. Sabía, por ejemplo, que en Grecia sus títulos se vendían más en Google Play, y que en los países bálticos era mejor optar por iTunes. Su fórmula era: “Escribe deprisa, lanza muchos libros y tus posibilidades de éxito se dispararán”.

El escritor Enrique Laso, en una imagen tomada durante un viaje a Nueva York. Falleció en agosto de 2018 convertido en “el autor español que más ebooks ha vendido en la historia”: más de 2 millones en 16 idiomas. (Foto: Instagram de @enrique.laso).

Laso, ganador en 1994 del Premio Nacional Murcia Joven con el poemario Infancia perdida, publicó algunas novelas “complejas”, de trama psicológica, como El taxidermista y El abismo de Camille, pero sabía que para vender tenía que escribir “en modo best seller”: con frases cortas, un vocabulario sencillo, descripciones precisas, diálogos y ritmo. Sin olvidarse de los cliffhanger, para que cada capítulo terminara en un momento de suspenso, así la tensión generada llevaría al lector a avanzar al siguiente.

Confiaba en el poder de las sagas. Escribió la trilogía Desde el infierno, a la que después sumó una precuela, protagonizada por un sacerdote mexicano, el padre Salas, “el mejor exorcista de América”. Pero logró su mayor éxito con una serie de nueve novelas cuyo personaje principal era un agente de la Unidad de Análisis de la Conducta del FBI, Ethan Bush; Los crímenes azules, el libro que abre la saga, ha vendido más de 600,000 copias. En el Top 100 de Amazon México*, esta novela ocupa el lugar 48, con un costo de 49 pesos.

Atento a las solicitudes de los lectores,  en 2016 publicó Crímenes diabólicos, que unió en una trama a sus dos personajes: Ethan Bush y el padre Salas.

“La gente compra el libro digital para evadirse, para entretenerse”, aseguró Laso en Triunfa con tu libro. El género romántico, la novela negra y la ficción histórica son los más demandados.

“Yo en la actualidad”, escribió en su guía, “solo deseo vender los derechos de mis libros en papel, y el resto (digital y adaptaciones de la novela al cine o audiolibro) manejarlos por mi propia cuenta. Pero es algo que las editoriales no suelen querer. Hasta la fecha solo una ha aceptado el trato”.

La editorial Umbriel ha publicado dos títulos de la saga de Ethan Bush: Libélulas azules y Los crímenes azules. Los derechos para adaptar al cine esta última obra fueron adquiridos en 2017 por un agente de Hollywood, mientras que la primera parte de Desde el infierno fue convertida en película por el director Luis Endera en 2015.

Universo en cifras

El V Informe Bookwire.es 2019, que estudia la evolución del mercado digital en España y América Latina, señala que las ventas derivadas de la autopublicación en español —libros electrónicos y en papel— ascienden a más de 10 millones de euros anuales (214.3 millones de pesos), lo que representa entre el 15 y el 20 por ciento del total de las ventas digitales de las ediciones generales.

El informe Radiografía de la autopublicación en América Latina, elaborado por el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc), indica que, en promedio, cuarenta de los cien libros más vendidos en Amazon son obras autopublicadas.

El documento advierte sobre la dificultad de tener cifras concluyentes, debido a que plataformas como Amazon y Apple no exigen a los autores tramitar el ISBN de su obra —se calcula que el 50 por ciento de los títulos autopublicados no cuentan con este registro—, y a que estas mismas empresas no proporcionan información sobre sus ventas.

Para analizar la evolución del mercado, el estudio se basa en los títulos con ISBN registrados en la categoría autor-editor. Esto le permite establecer que, en un lapso de diez años, se ha multiplicado por cuatro el número de títulos autopublicados en América Latina: de 5,512 en 2007 a 22,026 en 2016.

El espacio iberoamericano del libro 2018, informe elaborado también por el Cerlalc, consigna que en 2017 los autores-editores registraron 23,474 títulos, lo que representa el 12 por ciento del total de los ISBN solicitados en el subcontinente: 195,627 títulos, que incluían novedades y reediciones.

Según datos de Radiografía de la autopublicación en América Latina, el 86 por ciento de los autores-editores en América Latina prefieren el formato en papel para sus libros autopublicados, mientras que el 14 por ciento opta por ediciones digitales.

Los países donde se ha registrado un mayor número de títulos autopublicados son Argentina, Perú, Colombia y Chile. En España se alcanzó en 2010 la cifra récord de 20,983 obras autopublicadas, pero en los años siguientes el número descendió hasta 8,000 en 2016.

Cuando se consultan los registros de Estados Unidos, las cifras se disparan. Según un informe de Bowker, en 2016 había registrados 786,935 libros autopublicados. Diez años antes, cuando apareció el Kindle, había 80,000 títulos.

En 2016, la agencia Author Earnings dio a conocer un estudio en el que, al comparar los ingresos de los escritores indie (independientes) con los obtenidos por los autores que publicaban en las Big Five —Hachette Book Group, HarperCollins, Macmillan Publishers, Penguin Random House y Simon & Schuster—, el resultado fue que los beneficios correspondían, en un mayor porcentaje, a escritores autopublicados.

Tan solo un ejemplo: del grupo de autores que recibían ganancias superiores a un millón de dólares al año, catorce eran autopublicados y tres eran editados por las Big Five.

Un estudio del colectivo PugMagNet, que analiza la evolución de la industria editorial en sus principales mercados —Francia, Italia, España, Alemania, Reino Unido, Estados Unidos, Brasil, China y Japón—, incluido en el V Informe Bookwire.es 2019, señala que en la mayoría de los países estudiados el formato en papel crece en ingresos, pero no en número de unidades, lo que atribuyen a un incremento en los precios de venta al público (PVP).  “Algo muy preocupante e insostenible a medio plazo”, advierten, “dado que en todos los países se detecta una pérdida continuada de lectores hacia otras formas de entretenimiento”.

Consignan que las ventas de los libros digitales de las editoriales tradicionales han crecido poco o se han estancado debido al aumento de los PVP de los ebooks, mientras que el comercio de los audiolibros sigue en ascenso.

La autopublicación entra también en el registro, ya que no ha dejado de crecer en todos los mercados. “Los datos de ventas de los contenidos autoeditados representan ya más del 50 por ciento del mercado digital en los países anglosajones”.

Nacida en Granada, pero radicada en Málaga, Mercedes Pinto Maldonado consiguió, a los tres meses de publicar su novela Maldita en Amazon, llegar al número uno del Top 100 en España. Las editoriales que antes la rechazaron le pidieron publicar su obra y apareció en Ediciones B. (Foto: Instagram de @mercedespintom).
Un gran error de las editoriales es excluir el marketing con sus autores, asegura la peruana Blanca Miosi. Con La búsqueda estuvo 15 meses en el primer lugar del Top 100 de Amazon Estados Unidos. Antes, El manuscrito ya había llegado al número uno. En la imagen, en el Parque del Este en Caracas, donde reside. (Foto: Instagram de @miosiblanca).

La batalla por los derechos

“Por cada lector que lee uno de mis libros con el sello de una gran editorial española, hay veinte que leen mis obras autoeditadas”, escribe Mercedes Pinto Maldonado en el texto ¿Por qué muchos autores indies rechazamos a las editoriales?

La autora española comenzó en 2011 a autopublicar sus libros. A los tres meses de subir su novela Maldita a Amazon, llegó al número uno del Top 100 en España. Las editoriales que antes habían rechazado su obra le ofrecieron contratos, y fue publicada por Ediciones B. Otro éxito de la autora fue Cartas a una extraña, aparecida con el sello de Amazon Publishing. Esta última novela ocupa actualmente el lugar 52 en el Top 100 de Amazon México con un precio de 64.95 pesos.

El negocio de la autopublicación apuesta por títulos más económicos que los ofrecidos por una editorial tradicional. Por poner dos ejemplos: una novedad como la novela de Enrique Serna, El vendedor de silencio (Alfaguara), que ocupa el lugar 28 del Top 100, cuesta 199 pesos, mientras que un clásico de Jostein Gaarder, El mundo de Sofía (Siruela), que está en el lugar 84, se vende a 152 pesos.

Pinto Maldonado considera que las editoriales no han sabido reaccionar a los retos que plantea el creciente mercado de la autopublicación, y a la vez se han olvidado de su verdadero papel: ofrecer buenos servicios editoriales (corrección, maquetación, distribución).

“No puedo entender por qué en los contratos incluyen cláusulas encaminadas a secuestrar el libro durante siete años en cualquiera de sus formatos, digital, audio, traducciones o derechos de cine o televisión, teniendo en cuenta que en la inmensa mayoría de los casos no tienen intención alguna de luchar por estos derechos”, señala en entrevista. “Como tampoco es comprensible que cobren mucho más que el autor o que las cuentas que le rinden sean tan opacas. Son nuestras obras, no lo olvidemos, y lo son para siempre”.

La escritora peruana Blanca Miosi, con 15 libros autoeditados del género thriller, histórico, policiaco y de ciencia ficción, tanto en formato papel como digital, aclara que la autopublicación siempre ha existido, pero fue en 2010 cuando Amazon inició una revolución al ofrecer a los autores la posibilidad de editar por su cuenta, sin tener que pagar a un sello para que lo hiciera.

“Las editoriales tardaron en reaccionar porque lo tomaron como una tendencia pasajera, pero hoy en día todas tienen sus propias plataformas de autopublicación digital, aunque las condiciones que ofrecen a sus escritores no son las mejores, comparativamente”, afirma en entrevista.

Quienes deseen autopublicar su obra pueden optar por múltiples plataformas, como Amazon, Apple, Kobo, Bubok y Lulu, o bien por grandes sellos como Penguin Random House con Caligrama, y Planeta con Universo de Letras, o editoriales más enfocadas a la autopublicación como El Círculo Rojo, Difundia y Lee Libros. También pueden recurrir al modelo de crowdfunding —Libros.com, Kickstarter— y a redes como Wattpad.

Miosi considera que las editoriales han fallado a la hora de preocuparse por la promoción de sus autores. “Solo lo hacen en la fecha del lanzamiento y unos días más. Después se olvidan totalmente del libro y se conforman con que esté en exhibición en las librerías. Excluyen el marketing y es el peor error que puede cometer una empresa”.

Las mayores ventajas de autopublicarse, según Pinto Maldonado, son la posibilidad de elegir el formato, precio y marketing de las obras, y también los profesionales —editor, corrector, traductor— con los que se trabajará.

“Otra de las grandes ventajas es que todos los beneficios son para el autor y los controla absolutamente. El escritor sabe cuánto ha vendido día a día y en qué países, además de cobrar religiosamente cada mes, como todo hijo de vecino, y no tienes que esperar catorce meses a que te paguen cifras que no hay manera de comprobar si son ciertas”.

Al conservar los derechos, el escritor puede decidir también cómo manejarlos, agrega Pinto Maldonado. “La batalla es lograr que todos los derechos pertenezcan desde el principio al autor, para que sea quien decida qué formatos cede y por cuánto tiempo”.

Para Miosi, las ventajas son “indudablemente” económicas para los escritores que tienen buenos libros y logran vender medianamente bien. “Se debe tener en cuenta que las regalías que ofrece una editorial regular o de autopublicación, con contadas excepciones, se encuentran en un promedio de entre el 8 y el 10 por ciento, mientras que en cualquier plataforma, sin ser editoriales, ofrecen el 70 por ciento de regalías. Las desventajas: Ser calificado como un escritor mediocre porque es autopublicado”.

Para Pinto Maldonado, la desventaja principal es la distribución en papel y que el sello editorial todavía influye en algunos lectores a la hora de comprar.

Otro superventas de Amazon, el español Mario Escobar, analiza en ¿Cómo escribir un best seller? las liquidaciones que reciben los escritores. Las editoriales suelen pagar al autor, precisa, entre el 8 y el 15 por ciento del precio de venta del libro, cantidad que aumenta al 35 por ciento cuando se comercializa en formato digital.

“Los libros suelen venderse entre 15 y 20 euros, (entonces) cobrarías una media de 1.20 o 2 euros, pero a esto tienes que quitarle impuestos, agente, cambio de moneda, pagar tu cotización a la Seguridad Social, etc. Deberías vender una media de 20,000 libros para ganar 25,000 euros. Una vez descontado el IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas), más tus cotizaciones, tu sueldo no superaría los 20,000 euros brutos”.

En moneda mexicana serían 429 mil pesos. Eso suponiendo que se llegaran a vender 20,000 ejemplares. Pero, como advierte Escobar, un “escritor medio” en España vende entre 1,500 y 4,000 libros.

“La única manera de ganar algo más es que tus libros se vendan en América, se traduzcan a otros idiomas y, sobre todo, que hagas libros digitales de manera independiente”, concluye el escritor.

Pinto Maldonado, autora de novela negra, romántica e histórica, reconoce que en los primeros tiempos de la autopublicación muchos autores no se preocuparon por corregir y maquetar bien sus libros. “Esto hizo que el nivel medio de calidad fuese muy bajo. Pero con el paso de los años la paja se la llevó el viento y ahora la mayoría de los autoeditados nos ocupamos debidamente de nuestras obras. El lector cada vez confía más en los libros sin sello editorial” .

Aun así, quienes publican en editoriales, reconoce, obtienen un mayor reconocimiento. “Principalmente, porque los grandes sellos controlan también los medios de comunicación, y como autopublicado es muy difícil conseguir una promoción equiparable al autor dependiente. Pero también esto está cambiando y los medios están cada vez más abiertos al mundo indie”.

Miosi cuenta que los mayores reconocimientos que ha obtenido como escritora llegaron con la autopublicación. “Yo soy escritora independiente por elección. Nunca tuve problemas para ser publicada por una editorial regular. Mis primeros libros aparecieron en Roca Editorial, Viceversa y Ediciones B. Decidí subir mis libros a Amazon para probar y los resultados fueron espectaculares”.

Ambas autoras destacan los beneficios económicos de publicar en esta plataforma. “Con Amazon he conseguido lo que con ninguna editorial con las que he publicado: multiplicar mi cantera de lectores y mis ingresos”, afirma Pinto Maldonado.

Un libro de Miosi, La búsqueda, basado en la historia real de su esposo, un niño que sobrevivió a la invasión nazi de Polonia, se convirtió en 2014 en la novela en español más vendida en Amazon. Ocupó durante 15 meses el primer lugar en el Top 100 de Amazon Estados Unidos. Esto le permitió viajar a España, una promoción constante y ser jurado tres años del Premio Literario Amazon.

“El futuro de los autores indie dependerá de la calidad de sus obras. El desarrollo de la industria seguirá porque todo adelanto evoluciona y mejora. La transformación en el mundo editorial ya es un hecho. Hoy en día hay editoriales que fichan a los autores más vendidos de las listas de Amazon”, dice Miosi. Y en un mundo globalizado, también los productores de cine y televisión están atentos: su novela La lista será convertida en una serie por la cadena RCN de Colombia.

*Los Top 100 de Amazon México fueron consultados el 26 de septiembre.

silviaisabel.grecu@gmail.com

27 de septiembre de 2019.

2 thoughts on “El imparable mercado de la autopublicación

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *