Paso Libre

Para 2020, el PPEF propone destinar un presupuesto de 1,668 millones del pesos al proyecto del Complejo Cultural Bosque de Chapultepec. ¿En qué se gastarán? (Foto: Instagram de @maarcosky).

El presupuesto de la Secretaría de Cultura en 2020:

La clasificación económica del gasto

Como cada año en estas fechas, se encuentra en proceso de revisión el Proyecto del Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) para el próximo ejercicio fiscal. La información es abundante, sobre todo la que se refiere al sector público en su conjunto y a su impacto social y económico, pero al entrar en los detalles nos topamos en algunos casos con huecos o cambios que no están justificados con suficiencia. Es el caso del Ramo 48, correspondiente a la Secretaría de Cultura (SC), en el cual nos vamos a centrar.

Aumento solo aparente

El gasto previsto para el sector cultural en 2020 asciende a 13,367.5 millones de pesos, monto que, si bien es mayor en 3.7 por ciento al presupuesto aprobado para el ejercicio fiscal de 2019, al descontar los efectos de la inflación esperada se ubica en el mismo nivel de un año antes. En otras palabras, el incremento en las cifras nominales solo es suficiente para compensar la posible pérdida propiciada por el aumento general de los precios proyectado para el año.

Su participación relativa en el gasto programable correspondiente a los ramos administrativos del gobierno federal se sitúa en 1.2 por ciento, mientras que en 2019, con el presupuesto aprobado, fue del 1.1 por ciento.

Del total proyectado, 87.5 por ciento corresponde a gasto corriente, es decir, el vinculado con la operación de la SC y sus entidades coordinadas, mientras que la diferencia de 12.5 por ciento se destinará a erogaciones de capital, específicamente al renglón de obras públicas. Esta distribución contrasta con la de años anteriores, en los que no se asignaron recursos para la formación de capital.

Después de revisar las cifras del gasto en clasificación económica, lo primero que observamos es que los recursos de inversión ocupan el espacio que se generó por la disminución de las asignaciones en los demás renglones, con excepción de servicios personales, cuya previsión es superior en casi 296 millones de pesos a la autorizada para 2019. Es decir, que fue necesario recortar los recursos de naturaleza corriente en materiales y suministros, servicios generales y transferencias para abrir el hueco que ocuparán las erogaciones de capital.

Cuando se dio a conocer el PPEF, en particular el correspondiente a la SC, la primera interrogante que surgió fue sobre el destino específico del gasto de inversión, y ello fue objeto de especulación, ya que en ningún punto del apartado que corresponde al Ramo 48 se informa sobre metas físicas o proyectos de capital. Esta y otras dudas se aclararon hace un par de semanas gracias a una entrevista concedida por el titular de la Unidad de Administración y Finanzas de la dependencia, quien señaló que serán canalizados para el Complejo Cultural Bosque de Chapultepec.

Sin conocer todavía las características de este gran proyecto, nos queda claro que el gobierno de la Cuarta Transformación seguirá el ejemplo de administraciones anteriores, como fueron los casos del Centro Nacional de las Artes y la Biblioteca Vasconcelos, al impulsar “…una obra de infraestructura emblemática en el corazón de la CDMX que articule los museos, parques, áreas naturales, el Panteón de Dolores, la Feria de Chapultepec, el Museo Nacional de Energía y Tecnología y centros hípicos, con el fin de constituir el centro cultural y artístico de mayor alcance en México”.[1] Con ello, cuando el presidente López Obrador escriba sus memorias podrá afirmar que durante su gestión apoyó a la cultura.

Incremento salarial y menos subsidios

Los 13.4 mil millones de pesos contemplados para el sector cultural se distribuyen de la siguiente manera: servicios personales, 44.2 por ciento; materiales y suministros, 2.4; servicios generales, 23.1; otros de corriente (capítulo 4000, transferencias, asignaciones, subsidios y otras ayudas) 17.8, y gasto de inversión, 12.5 por ciento.

Para servicios personales, que contempla los recursos para salarios y prestaciones, se tiene previsto elevar las erogaciones en 1.6 por ciento real, comportamiento que contrasta con la reducción de 253 plazas presupuestales. De estas, 102 corresponden al sector central, 103 a los organismos desconcentrados, y 48 a las entidades coordinadas. Al interior de este renglón, la partida 1100, remuneraciones al personal de carácter permanente, tiene proyectado un aumento de 1.9 por ciento en términos reales, por lo que podemos afirmar que los trabajadores se verán beneficiados con un incremento en su salario.

Cabe señalar que los recursos considerados en esta partida no incluyen a los trabajadores que participan en el programa estrella de la SC, Cultura Comunitaria, debido a que fueron contratados a través de empresas de servicios subrogados de nómina, conocidos como outsourcing.

Los recursos para materiales y suministros serán inferiores en 17.4 por ciento a su equivalente en el presupuesto aprobado de 2019. Esta variación es congruente con las políticas de austeridad seguidas por la actual administración y afectan a las compras de papelería y materiales de uso cotidiano de la dependencia. Conviene destacar que, a pesar de las restricciones presupuestales, se tiene contemplado aumentar en 76 por ciento real las asignaciones de la partida 2700 Vestuario, blancos, prendas de protección y artículos deportivos. Suponemos que se trata de uniformes nuevos para el personal.

En materia de servicios generales se tiene planeada una contracción anual de 11.8 por ciento real, que abarca a casi todas las partidas, exceptuando la 3300 Servicios profesionales, científicos, técnicos y otros servicios, que será mayor en 4 por ciento real. Uno de los grandes pendientes de esta secretaría es el problema de los trabajadores contratados a través de este capítulo de gasto como si fueran agentes externos, a lo cual se suma el hecho de que no cuentan con prestaciones. Por lo que se refiere a las demás partidas, la titular de la dependencia no se cansa de comentar que es en este capítulo en donde se han logrado los mayores niveles de ahorro al eliminarse diversos gastos superfluos.

Los recursos denominados “otros de corriente” se refieren al capítulo 4000 Transferencias, asignaciones, subsidios y otras ayudas. Su monto asciende a 2,378.8 millones de pesos, lo que implica una disminución anual de 34.8 por ciento a precios constantes. Los subsidios son el renglón que registra la contracción más drástica, 43.8 por ciento real, esto se explica por la cancelación del apoyo que anteriormente se otorgaba a proyectos promovidos por diversas agrupaciones culturales, muchos de los cuales eran asignados directamente por la Comisión de Cultura y Cinematografía de la Cámara de Diputados.

Los pendientes

El repaso que dimos al destino del gasto cultural en su clasificación económica nos muestra las vertientes en las que se recortaron los recursos, pero nos da muy poca información sobre los problemas pendientes en el sector. Veamos algunos:

El Complejo Cultural Bosque de Chapultepec. Hasta el momento no contamos con información suficiente sobre la magnitud del proyecto. Suponemos que parte de los 1,668 millones de pesos se van a destinar a la elaboración del proyecto ejecutivo, con lo cual tendremos una idea de la dimensión de la obra y los tiempos de entrega.

La pregunta que me surge es si vale la pena invertir en un megaproyecto para una ciudad que cuenta con una gran infraestructura cultural, y después de que se lleve a cabo, ¿cuánto costará su mantenimiento? Desde su campaña, el presidente López Obrador aseveró en varias ocasiones que una de las dependencias que se iban a descentralizar era la SC, pero este proyecto es contrario a cualquier propósito de descentralización; por el contrario, los empleos generados y los espectáculos se seguirán concentrando en la Ciudad de México. Pienso que muchas ciudades del interior de la república recibirían con agrado los recursos de inversión para ampliar y/o fortalecer sus instalaciones, o bien para modernizar sus equipos.

La descentralización de la SC. Ya que tocamos el tema, solo falta agregar que a la fecha el único esfuerzo por descentralizar a la secretaría fue la instalación de unas oficinas alternas para la titular en la ciudad de Tlaxcala. El PPEF para el ramo no tiene contemplado destinar recursos para ese fin, ni tampoco sabemos si existe algún acuerdo con los gobiernos locales para impulsar dicha descentralización. Un proyecto de esa envergadura requiere no solo de transporte e instalación de oficinas, sino también de la actualización de los planes locales de desarrollo urbano con miras a atender la mayor demanda de vivienda, alimentación y servicios como electricidad, teléfono, agua, educación en todos los niveles, salud, transporte y entretenimiento. ¿Alguien sabe algo al respecto?

Los empleos temporales y subcontrataciones. Con la llegada del nuevo gobierno nos enteramos de una pesada herencia que recibió la SC, consistente en un número elevado de personas contratadas por medio del capítulo 3000 Servicios generales, como prestadores de servicios externos. El problema es que se trata de trabajadores ligados a la dependencia por años, sin que en el papel se reconozca su antigüedad ni ninguna otra prestación. Entendemos que este problema es resultado de la congelación de plazas aplicada en administraciones anteriores y de la enorme necesidad de contar con personal especializado para cumplir con los objetivos del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes en el pasado, y de la SC en el presente, pero no por ello debe de permanecer igual. Es necesario plantear y llevar a cabo una estrategia que dé una solución efectiva al problema.

Por otro lado, sabemos también que la secretaría está contratando personal por medio del mecanismo de outsourcing, lo cual impide al gobierno reconocer como empleados federales a los agentes del cambio que están operando en las comunidades apartadas a través del programa de Cultura Comunitaria. La estrategia que se plantee para los trabajadores del capítulo 3000 deberá contemplar también una particular para los subcontratados.

Estos y otros problemas están enraizados en el campo de acción de la SC, por lo que considero necesario que sean diagnosticados y objeto de atención. A estas alturas, la dependencia no puede continuar trabajando con un presupuesto destinado a atender siempre lo mismo. En estos tiempos de cambio es necesario revisar planes y programas, eliminar lo obsoleto e incorporar nuevos objetivos y estrategias para alcanzarlos.

amierhughes@yahoo.com.mx

7 de noviembre de 2019.

[1]  SHCP, Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación. Exposición de motivos, pag. 114.