diciembre 3, 2021

Gráfica 3: Estructura porcentual del PIB del sector cultural por bienes y servicios serie 2008-2019.

Noticia al lector

Este año 2021, llevaremos a cabo la Segunda Jornada Nacional de la Cuenta Satélite de la Cultura, del 18 al 24 de noviembre, de cara a la actualización de la Cuenta al año 2020.

Gracias al destacado trabajo del INEGI y en virtud de un acuerdo de colaboración sin precedentes, a partir de este lunes 13 y cada lunes hasta el 15 de noviembre, Paso libre ofrecerá a la comunidad de interesados del sector cultural, un serial de gráficos y cuadros que sintetizan, de manera armoniosa como didáctica, un conjunto relevante de información.

Nos referimos a una serie de contenidos que, comentados por los integrantes del GRECU Eduardo Cruz Vázquez y Antonio Mier Huges, abarcan la suma de 15 líneas tanto temáticas como de indicadores, las cuales ilustran las grandes tendencias del comportamiento del sector cultural. Como sabemos, tras instalarse la Cuenta Satélite de la Cultura en 2014, contamos con un valioso acervo con datos y cifras desde 2008.

Esta apretada como elocuente síntesis, busca estimular el interés, conocimiento y curiosidad en la Cuenta, así como su utilización por parte de la comunidad del sector cultural. De igual manera se convierte en un insumo central para la lectura de la actualización que será publicada el jueves 18 de noviembre, fecha en la que arrancaremos la Segunda Jornada.

El seguimiento de las entregas semanales, también facilitará la inscripción a los dos Talleres con Premio que tendrán lugar el martes 23 y miércoles 24 de noviembre, cuyas condiciones de participación, se encontrarán en este sitio de Paso libre a partir del lunes 20 de septiembre.

Un orgullo y un gusto ¡enorme! afianzar nuestra colaboración con el INEGI, y en ella la ¡enorme! gratitud al Presidente del Instituto, Dr. Julio A. Santaella Castell y a todo su equipo de trabajo.

Para Cuenta, la Satélite de la Cultura

Ven, maneja la Cuenta con nosotros y gana.

Eduardo Cruz Vázquez

 

Esta tercera gráfica del INEGI es brutal. Demoledora. Desde que inició la Cuenta Satélite, ha sido dinamita pura para los cimientos simbólicos de la cultura nacional. Muchos persisten vivir entre esas ruinas. Me explico.

En las actualizaciones anuales, los datos que ahora vemos, suelen presentarse a los grandes públicos con los tres componentes del PIB cultural: el mercado, la producción cultural en los hogares y la gestión pública en actividades culturales.

Desde esas vistas por años ha quedado en claro que la mayor aportación al PIB nacional viene, en cualquiera de sus escalas, del mercado, de la actividad comercial, de los negocios.

Luego, que por mucho lo que se produce en los ámbitos familiares como comunitarios, con un trabajo distinto al de una unidad económica, le gana de lejos al campo donde suelen ponerse las baterías simbólicas, el mayor afán belicoso, la exigencia no pocas veces suplicante: lo que un gobierno gasta (destina) a la actividad cultural del país, en sus diferentes modalidades de derramas.

En esta ocasión, el INEGI nos proporciona otra lectura de lo anterior, también llevada en serie del 2008 al 2019. Miren ustedes que pone los millones de pesos corrientes divididos en cuatro segmentos.

Bienes y servicios característicos, que significa el bien o servicio representativo, en tanto que los conexos son, diremos coloquialmente, esas partes que se requieren para llegar a la obra o al servicio final. Viene la producción cultural de los hogares y el gobierno y organización civil.

Con esos colores tan llamativos y con esos números tan flacos o gordos podemos decir nuevamente ¡qué paliza! Un nocaut con drama que tiene en estado de coma, o si se gusta, en situación vegetativa, la inversión pública en el sector cultural. ¿Hay otra manera de leer el escaso crecimiento del gasto público en tantos años?

Las alegrías del mercado tienen sus renglones torcidos. La “estabilidad” de los bienes y servicios característicos, en paralelo a la baja porcentual de los conexos. Para unos, la buena noticia es que el sector cultural es firme, se sostiene, hay condiciones de estabilidad para lo que bien guste y mande.

Para otros es no haber crecido, un estancamiento si se compara con los indicadores demográficos de la población, la diversificación del mercado, el aumento del circulante, o si se analizan los mercados culturales de otras naciones.

Busquemos entre las ruinas las respuestas.

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