septiembre 19, 2020

Logípolis: Los sustentos cotidianos

En su estilo y modo, la llamada Cuarta Transformación moviliza una lucha de clases contra el pasado muy presente. “Leer bien a Marx”, sentencia Gómez Montero. (Imagen: Wikipedia).

En memoria de Raúl Moreno Wonche

El tiempo está avanzando demasiado rápido y, por eso, los compañeros de generación dejan de vivir uno tras otro y uno tiene que pensar necesariamente en el y a mí cuándo va a ser que me va a tocar. Aunque, mientras tanto, leo y escribo con objeto de hacer cosas que valgan la pena, y fue así como me encontré con artículo explosivo de Carlos X. Blanco “De nuevo Marx y adiós a la izquierda (y adiós a la derecha también) Diego Fusaro y el regreso de Marx en contra de las izquierdas bizarras y delirantes” (Marx desde Cero, 18, viii, 2020), que les puso la piel chinita a muchos en España y que, creo, hay razón para que eso suceda, toda vez que se cuestionan a fondo allí, varias ideas que se tienen sobre los haceres contemporáneos de una izquierda que no ha sabido definirse a sí misma y sobre todo cuando, desde una supuesta atalaya de pensadores “científicos”, le echan montón para acallar los quehaceres que buscan concretarse desde diferentes frentes de las izquierdas diversas que hoy existen y que tienen a Marx como base de sus acciones; en otras palabras que buscan avanzar hacia el socialismo.

El problema, pues, son casi siempre los haceres, ya que, como lo escribe Blanco, varios de ellos escapan de la órbita marxista y sólo sirven para distraer la atención de lo que debe ser el objeto de lucha: “… hay una conexión entre la des-marxistización de los partidos y sindicatos de la izquierda, y el “entrismo” de minorías heteróclitas, en ocasiones claramente anti-obreras y contrarias a la Comunidad, precisamente en su condición de tales minorías fraccionarias”. ¿Hacia dónde, pues, entonces, encaminar hoy la lucha: hacia un obrerismo que desaparece aceleradamente o, como lo afirma sobre todo el italiano Diego Fusaro (de quien se citan tres libros recientes: Antonio Gramsci. La passione di essere nel mondo, Feltrinelli, 2015; Pensare altrimenti. Filosofia del dissenso, Einaudi, 2017; Storia e coscienza del precariato, Bompiani, 2018), junto su maestro Costanzo Preve: ir hacia la construcción de una comunidad societaria que viva en armonía en la búsqueda de un socialismo de nuevo cuño? He ahí pues, por ejemplo, uno de los dilemas que presentan los tiempos actuales de crisis sanitarias y económicas que plantean dilemas aparentemente irresolubles y que la vieja política liberal se muestra totalmente incapaz de resolver, en tanto que las políticas transicionales actuales –muchas de ellas alejadas de Marx– naufragan en los tiempos tormentosos en que les ha tocado vivir.

Si bien es cierto que los chismes difundidos desde las oficinas de Baltazar Garzón han tenido los efectos revulsivos que se buscaban provocar, la verdad es que hasta ahorita, en el terreno de la ley no se ve claro, por lo que le es urgente al gobierno de la 4T buscar que la ley se aplique para que la corrupción no sea, ni muchos menos, un engrudo que ya se hizo bolas.

Más vale, pues, leer bien a Marx.

*Sólo estructurador de historias cotidianas

gomeboka@yahoo.com.mx

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