Brinco y doblete: Melissa Segura de Conarte a Secretaria de Cultura

Para tomar las riendas del legado del Bronco, el Congreso de Nuevo León le aprobó al gobernador Samuel García una nueva Ley Orgánica de la Administración Pública, dando paso a la creación de la Secretaría de Cultura que de golpe, duplica funciones con el actual Conarte. (Imágenes cortesía del autor; retrato de Segura, tomado de su página de Facebook).

 

MONTERREY. Apenas el lunes 27 de septiembre, Samuel García Sepúlveda, Gobernador Electo de Nuevo León, en un acto público difundido en redes sociales, al referirse a la iniciativa de reforma de la administración pública de la entidad bajo la noción de un “Nuevo modelo de Gobierno” y particularmente a la propuesta de crear una Secretaría de Cultura (a partir del minuto 15:30), expresó lo siguiente: “Creo firmemente que CONARTE ha hecho su tarea, ha cumplido su misión, pero está acotado; sin mover, modificar, ni quitar tareas a CONARTE, vamos a crear la Secretaría de la Cultura, encargada de llevar la cultura a la calle, al barrio, a la (Colonia) independencia. Sí al Ballet (de Monterrey), sí a los museos, sí a lo artístico, pero también tenemos que llevar cultura y arte a la calle, al barrio, al pueblo, y esa es la tarea que le queremos encomendar a esta nueva Secretaría de la Cultura”.

Durante el jueves 30 último de septiembre se sellaron dos acontecimientos: el Congreso de Nuevo León aprobó la reforma que entrará en vigor el lunes 4 de octubre, tras asumir el cargo el nuevo mandatario el domingo 3, y al presentar a su gabinete, el sucesor del Bronco presentó a Melissa Segura Guerrero como la primera titular de la Secretaría de Cultura.

Segura, quien ejerce como Secretaría Técnica de Conarte, deberá renunciar a dicha ecomienda y esperar su nuevo despacho para llevar a cabo la transformación que, de entrada, plantea enormes conflictos jurídicos y administrativos.

Las reacciones de la comunidad cultural del estado no se hicieron esperar y aquí ofrecemos algunas de ellas.

Eduardo Sánchez Bazaldúa, artista plástico y promotor cultural del municipio de Galena, Nuevo León, expresa lo siguiente: “Samuel García, flamante Gobernador Electo de Nuevo León, comete una gran pifia al proponer una Secretaría de Cultura […] hablar de cambio en este nuevo gobierno sería reconocer la problemática cultural que gran parte se da por la institución que debería estimularla”.

Además, agregó: “Lo triste es no tener la certeza de que veamos la cultura como eje central para desarrollar no solo lo cultural, si no también la economía y tener así una sociedad participativa y solidaria (…) Como buen abogado, Samuel debería leer bien o tener buenos asesores y saber que, las entidades, federal, estatal y municipal, deben coordinarse para llevar la cultura a todas las regiones del país. ¿Qué hay en juego para proteger a los sampetrinos que tienen el control de la cultura en Nuevo León desde ya hace tiempo?”.

El poeta, editor y periodista Margarito Cuéllar, reflexiona al respecto: “Oigo las declaraciones del Gobernador Electo de Nuevo León en el sentido de transformar Contarte en una Secretaría de Cultura y de llevar la cultura al pueblo y pienso que estamos retrocediendo en el tiempo. Hacer de Contarte una Secretaría, pero dejando todo igual es imposible porque son estructuras administrativas y operativas que se contraponen”.

Y sentencia: “Con la Secretaría, los gremios ya no tienen razón de ser y el carácter horizontal que da origen a Contarte, pierde sentido. Creo que Samuel no tiene ni idea de lo que dice o está mal asesorado. Por otra parte, lo de llevar cultura al pueblo suena a demagogia, como si el pueblo no tuviera sus propias expresiones culturales o no fuera ya, desde sus cimientos, parte de una cultura. Francamente esperaba vientos más frescos y vanguardistas en el campo de la cultura y no un abismo atrás”.

En tanto que la maestra Laura Martínez de Hoyos, artista visual y coordinadora de Arte y Cultura por Nuevo León, afirma: “Será un retroceso para la cultura en Nuevo León encasillar las artes y la cultura en una secretaria donde las posibilidades se volverán aún más unilaterales de lo que son en Conarte. Quien más autonomía debería tener, es aquel organismo que representa a los artistas y se encarga de nutrir la parte más sensible de los individuos que conforman nuestra sociedad. No necesitamos una Secretaría de Cultura, lo que necesitamos es una Ley que administre, regule y exija claridad en las actividades del organismo que existe”.

 

Mal arranque. Así ven tres figuras de la cultura de Nuevo León la indefinición jurídica que se abre paso entre Conarte y la Secretaría de Cultura. A la izquierda el poeta Margarito Cuéllar, al centro la artista visual Laura Martínez de Hoyos y el también artista plástico Eduardo Sánchez Bazaldúa.

 

Las ¿tripas?

Ahora revisemos los documentos. En la iniciativa con proyecto de decreto por el que se abroga la Ley Orgánica de la Administración Pública para el Estado de Nuevo León, publicada en el Periódico Oficial del Estado en fecha 02 de octubre de 2009, y se expide La Ley Orgánica de la Administración Pública de Nuevo León (se anexa documento para que puedan consultarlo), viene establecido en la exposición de motivos lo siguiente: La creación de la Secretaría de Cultura (no Secretaría de la Cultura como la denomina Samuel) atiende a garantizar el reconocimiento de los derechos culturales de los ciudadanos y ser “un atractivo nacional e internacional en esta materia”.

Y en el Título Tercero, de la competencia de las dependencias del Ejecutivo establece:

“Artículo 38.- La Secretaría de Cultura es la dependencia encargada de diseñar y ejecutar políticas relativas a garantizar el ejercicio de los derechos culturales de Ias personas a través de la gobernanza del sector y su vinculación transversal a Ias políticas públicas enfocadas en el desarrollo humano, social y económico de Nuevo León, potenciando las capacidades creativas de Ia ciudadanía y sus comunidades; así como la valoración, preservación y divulgación de nuestra diversidad y patrimonio cultural; además del fortalecimiento de las industrias creativas y la creación artística, bajo un enfoque de innovación; y en consecuencia, le corresponde el despacho de los siguientes asuntos:

I.Planear, elaborar, ejecutar y evaluar las políticas y acciones culturales a cargo del Estado.

II.Ejercer las atribuciones en materia de cultura que establece la legislación federal para los estados y vigilar el cumplimiento de las disposiciones que en materia cultural contienen la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Constitución Política del Estado, la Ley General de Cultura y Derechos culturales y demás leyes federales y estatales.

III.Promover y proteger el acervo cultural de las comunidades indígenas, su lengua y sus tradiciones.

IV.Definir estrategias que impulsen el desarrollo cultural, a través de la mediación, con énfasis en niñas, niños, jóvenes y otros grupos prioritarios’ así como garantizar su efectivo acceso a los bienes y servicios culturales.

V.Atender las recomendaciones en materia de cultura propuestas por los tratados e instituciones internacionales.

VI.Ejecutar las acciones correspondientes a los programas y proyectos que se implementen en forma coordinada con la Federación, Estados, Municipios y particulares.

VII.Coordinar sus actividades con las demás dependencias y entidades de la administración pública estatal, con especial énfasis en Ia colaboración interinstitucional con la Secretaría de Educación, la Secretaría de Igualdad e lnclusión, la Secretaría de Seguridad, la Secretaría de Participación Ciudadana, la Secretaría de Economía y la Secretaría de Turismo.

VIII.Promover los valores culturales de la sociedad nuevoleonesa a través del reconocimiento, conservación y divulgación de la diversidad, patrimonio y expresiones culturales de nuestra región.

IX.Proponer al Ejecutivo del Estado las reformas y actualizaciones del marco legal para el sector cultural y demás normatividad relacionada con los asuntos de su competencia.

X.Establecer programas de estímulo y financiamiento para el desarrollo cultural del estado, con especial atención a las niñas, niños, y jóvenes y otros grupos prioritarios que se encuentran en situación de vulnerabilidad y zonas marginadas.

XI.Proponer directrices en materia de educación artística y diseñar esquemas curriculares y extracurriculares para el desarrollo creativo dirigidos a las niñas, niños Y jóvenes del estado.

XII.Fomentar y coordinar las relaciones de orden cultural y artístico con la Federación, con los Estados, con los Municipios y con instituciones públicas y privadas locales, nacionales e internacionales.

XIII.Gestionar la apertura de nuevos centros culturales y artísticos que respondan a las iniciativas y a los procesos socioculturales del estado.

XIV.Ejecutar las labores editoriales y de promoción a la lectura y proponer directrices en relación con los programas de carácter educativo y cultural para radio Y televisión Públicas.

XV.Contribuir a la construcción de ciudadanía, cultura cívica y paz social, a través de la generación de espacios de convivencia, encuentro, diálogo, respeto a la diversidad y a Ios derechos humanos.

XVI.lmpulsar el desarrollo artístico del estado promoviendo óptimas condiciones para la creación, divulgación, promoción y profesionalización de las y los artistas, creadores, creadoras e intelectuales del Estado, y

XVII.Los demás que le señalen las leyes, reglamentos y otras disposiciones legales aplicables”.

Como puede observar, esto contrasta con el discurso simplista de Samuel de que dicha Secretaría se va a la calle a llevar cultura. Además, duplica en la práctica las funciones de CONARTE (ver https://conarte.org.mx/leyes)

En los transitorios puede leerse lo siguiente:

“Tercero: El Ejecutivo del Estado deberá emitir las modificaciones a los Reglamentos de las entidades materia de la reforma, en un plazo no mayor de 120 días naturales, contados a partir de la entrada en vigor del presente Decreto.

“Octavo: Los derechos laborales del personal que, en virtud de lo dispuesto en el presente Decreto, pasen de una unidad administrativa o dependencia, a otra, se respetarán, conforme a la ley.

“Décimo primero: El Congreso del Estado, en un plazo que no exceda de 180 días contados a partir de la entrada en vigor del presente Decreto, realizará las adecuaciones correspondientes al marco normativo.

“Décimo segundo: Quedan derogadas las disposiciones que contravengan lo dispuesto en el presente Decreto”.

Es así como entramos al terreno del vacío jurídico que demanda precisión, pues lo aprobado por el Congreso del Estado no dice de manera concisa el destino de Conarte. Lo que significa el surgimiento de una gran serpiente de dos cabezas para el sector cultural de Nuevo León, una para fifís y otra para los chairos, según la idea básica de Samuel. He ahí la política cultural confusa, que no quiso incluir en su libro de Plan de Gobierno.

 

El Congreso de Nuevo León al gusto del nuevo gobernador. (Imagen tomada de milenio.com)
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