agosto 11, 2022

COVID en el sector cultura; el debate en el PEF 2022

Aunque organismos como la UNESCO han hecho diversas recomendaciones a los gobiernos nacionales para apoyar sus sectores culturales, en México se le ha puesto poca atención. Aquí el Frente creativo. Respuestas al Covid-19. (Imagen tomada del documento referido, portal de la UNESCO).

 

En un futuro no muy lejano podremos pensar, recrear y entender mejor lo que está pasando en estos tiempos de pandemia. Ya ahora los estudios sobre el COVID 19 arrojan nueva información y nos alertan sobre sus efectos devastadores en la vida social, la economía, la educación, la cultura, los sistemas de salud. En la actualidad el tema de la pandemia es el de mayor relevancia política: todos los días hay nuevas noticias, problemas y cuestiones que hay que resolver, en una tercera ola de contagios. Aunque existen estudios económicos acerca de los efectos devastadores de la pandemia, poco se ha investigado sobre sus efectos en nichos específicos como el sector cultura en México.

Durante 2020, se dio un despliegue de coberturas a efecto de que la opinión pública estuviera enterada del impacto que la emergencia sanitaria iba dejando en el campo cultural. Destaco la llevada a cabo por este Paso libre del GRECU, como también la de diversos periódicos y revistas. También los reportes realizados por la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM, a través de la Nueva Cátedra Inés Amor, con el estudio Para salir de la terapia intensiva. Lo que no ha cambiado desde entonces es la inacción de las autoridades de cultura, la adopción de su propia normalidad burocrática que deja al garete, a la incuria, el aparato productivo de la cultura, el casi inminente cierre generalizado de las instituciones culturales y su discrecional uso de los escasos recursos del sector.

Mientras estamos en la incertidumbre de la tercera ola de contagios del COVID 19, es día en que la Secretaría de Cultura no ha propuesto una estrategia de reactivación cultural, y los escasos mecanismos de financiamiento, como el EFIARTES, se han abandonado sin que se haya cumplido con el compromiso adquirido con las comunidades culturales. La indiferencia del gobierno de México contrasta con la importancia que otros países le han otorgado a la cultura en tiempos del COVID19.

No me refiero solamente a los cuantiosos recursos de miles de millones que se están invirtiendo en la infraestructura cultural, en el aparato productivo y en la recuperación del empleo de sus sectores de cultura. También destaca la importancia que se le considera a la cultura como factor fundamental en la construcción de la nueva economía y organización social posterior a la pandemia.

Es importante aclarar que en el estudio que a continuación presentamos nos hemos basado únicamente en la información oficial proporcionada por diferentes dependencias como el INEGI, el CONEVAL, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, así como en documentos del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas, que trabaja para la Cámara de Diputados. La idea es que la información no se preste a controversia, ni se empantane en discusiones sobre metodologías, conclusiones o razonamientos. Este análisis forma parte de un estudio más amplio que abarca el presupuesto 2004-2021 y que iré publicando.

De acuerdo con un estudio reciente del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP/IFO/122.2/2021), los datos que nos muestran los efectos del COVID en el sector cultura son extremadamente preocupantes. Del cuadro 8 derivamos algunos aspectos que tendrían que considerarse en el presupuesto 2022 para enfrentar la crisis a la que nos ha sometido la pandemia:

  1. En materia de empleo, el sector cultural perdió 828 mil 352 empleos debido a la transmisión de contagios por la pandemia por COVID-19 en el país y como efecto colateral de las medidas de confinamiento y distanciamiento social para evitar su propagación en el país.
  2. Dicha cifra representó el 57.1% de la población ocupada en el sector cultura, en el mes de abril de 2020.
  3. Al cierre del cuarto trimestre de 2020, se contabilizaron 171 mil 311 empleos perdidos, equivalente al 11.81% de la población ocupada en la cultura, respecto al primer trimestre de 2020, es decir, antes de la pandemia.
  4. Sin embargo, en el primer trimestre de 2021, dicho porcentaje aumentó a 18.50% debido a que se reactivaron las medidas de confinamiento y distanciamiento social debido al rebrote observado en el mes de diciembre de 2020 e inicios del 2021.
  5. De ese modo, los empleos que faltan por recuperarse para llegar al nivel de empleo que se tenían justo antes de la pandemia es de 268 mil 419; lo cual dependerá de la evolución de la pandemia y el control de los contagios.

 

 

La pandemia ha golpeado a los establecimientos e instituciones culturales como los cines, las bibliotecas, los teatros y los museos. Museos como el Macay, el Maco, los museos del Centro Histórico de la CDMX, se encuentran con pagos enormes por cobro de energía eléctrica, aún cuando se han mantenido cerrados; pago de honorarios de personal, sueldos caídos, pago de servicios, que se complica con la falta de ingresos. Es necesario que se desarrolle un programa de rescate de museos, instituciones y establecimientos culturales y un gran programa de reactivación cultural por medio de la recuperación del presupuesto recortado y mal gastado en proyectos ostentosos como el proyecto Chapultepec o el casi extinto programa de Cultura comunitaria que ha dejado observaciones de opacidad, ejercicio opaco y resultados cuestionables.

Con la tercera ola de contagios, producto de las nuevas variantes del virus del COVID, no se puede asegurar en qué momento de este año, o si será hasta el 2022 en que podrán reincorporarse los espacios culturales a sus actividades y servicios habituales. Por su parte, la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto anunció un programa de reapertura el 24 de agosto de 2020, pero tal proceso se ha tenido que interrumpir debido a los contagios en los recintos culturales.

Ante tal nivel de crisis y de efectos en el empleo y supervivencia de instituciones y establecimientos culturales, ha sorprendido la inacción de las autoridades de cultura, que no se han propuesto programas y medidas para lograr la reactivación cultural. Se requiere un presupuesto de emergencia, así como la inversión de recursos públicos en las aportaciones y en el gasto federalizado. El presupuesto ejercido de manera discrecional en un proyecto centralista (Chapultepec) que concentra el 25% del presupuesto anual es insostenible. No es posible justificar el cierre generalizado de museos y de recintos culturales mientras se pretende ejercer más de 10 mil millones de pesos en un sólo proyecto que terminará dándole el tiro de gracia al agonizante sector cultura.

Sobre la pandemia y todo lo que se refiere a revertir el progresivo recorte del presupuesto al sector cultura, sería fundamental, también, el pronunciamiento de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, así como algunas de las acciones correctivas que caen en el ámbito de sus facultades, a saber:

  1. Emprender acciones para revertir los recortes en programas, políticas y áreas sustantivas en las instituciones del sector cultura;
  2. Desarrollar un programa de reactivación económica con presupuesto etiquetado para paliar los efectos de la pandemia en los establecimientos culturales, el empleo, la producción y fomento de la cultura;
  3. Escuchar en mesas de análisis a los representantes de los diferentes sectores de la cultura: museos, industria editorial, industria cinematográfica, producción escénica, etc., con la finalidad de atender sus demandas en forma específica;
  4. Reactivar con más presupuesto los diferentes fondos y estímulos fiscales, ahora en crisis después de la extinción de los fideicomisos;
  5. Proponer la reasignación de recursos en proyectos opacos y no prioritarios como el Proyecto Chapultepec, que, sin resultados, justificación ni los estudios que establece la ley, han desviado hasta el 25% del presupuesto anual.
  6. Tomar como base los datos de este estudio para recuperar el presupuesto en rubros prioritarios, como son las aportaciones a los estados, municipios y organismos de la sociedad civil; fondos, subsidios y mecanismos de financiamiento establecidos por ley, pero que se les ha dejado sin presupuesto.
  7. Recibir a los representantes de los gremios culturales para considerar sus propuestas de reactivación y de financiamiento a los trabajadores de la cultura, golpeados por las enfermedades y el desempleo;
  8. Disponer de un presupuesto de emergencia, etiquetado en el presupuesto 2022 para el rescate de museos e instituciones culturales en peligro de cierre.
  9. Garantizar el derecho al acceso a la cultura, con recursos suficientes.
  10. Revertir los recortes que se vienen implementando desde 2019.
  11. Proponer una estrategia para incrementar el presupuesto de cultura.

 

Lista la LXV Legislatura, viene una nueva Comisión de Cultura y Cinematografía en la Cámara de Diputados. Un nuevo presupuesto a discusión, ¿habrá fondos especiales para el sector cultural? (Fotografía de Cuartoscuro, tomada de 24-horas.mx).

 

Entre muchas cuestiones de primera importancia que están en juego en la próxima legislatura, como la defensa de los derechos fundamentales, la defensa del orden constitucional, la organización democrática de nuestro país, entre otros. Resaltamos el tema presupuestal, que estará casi al inicio de la Legislatura, ya que en los primero días de septiembre se les hará entrega del llamado Paquete Económico del 2022 que comprende los proyectos de la Ley de Ingresos y del Presupuesto de Egresos.

Contar con recursos suficientes para un programa de reactivación cultural; presupuesto para una política cultural de Estado, fundada en los derechos constitucionales, no en ocurrencias, caprichos o intereses será un gran reto, a debatirse en los siguientes meses.

Para fundamentar las reasignaciones, las ampliaciones de fondos y el reordenamiento presupuestal del Ramo 48, sería deseable que la Comisión de Cultura de la LXV Legislatura tomara base en los derechos fundamentales, que considerara por ejemplo: el derecho a crear de artistas y colectivos culturales; el derecho al acceso a la cultura, de públicos y comunidades; la garantía para el ejercicio de los derechos culturales, de trabajadores, especialistas y creadores, los derechos laborales, la libertad creativa, la libertad de expresión; la concurrencia, esto es, la igualdad de facultades entre federación, municipios y las 32 entidades federativas. Sería también muy importante, que se abrieran al diálogo y permitieran el ejercicio del derecho constitucional de la participación de los sectores social y privado en la discusión y desarrollo de los trabajos para la aprobación final del presupuesto del Ramo 48 para el año 2022.

En conclusión, de este debate y la suma de discusiones y propuestas de la LXV Legislatura dependerá si se puede evitar la descapitalización y el desmantelamiento del sector cultura. Ya terminó la etapa de los argumentos y celebraciones de campaña, ahora es tiempo de ejercer sus facultades como representantes populares y de utilizar todos los recursos de nuestro sistema democrático, para, como dice Foucault: Defender la sociedad.

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