agosto 16, 2022
Hoy está en juego todo el patrimonio cultural, tanto material como inmaterial, el cual está en peligro de desaparecer si no se aplican medidas eficientes para superar la pandemia. De izquierda a derecha: Óleo: Alejandra Méndez; bailarín: Rafael Hernández; Sala de conciertos: Centro Cultural Kirchner. (Fotografías: Archivo personal Marcela Flores).

 

Vivimos una época sin precedentes a causa de la pandemia ocasionada por el Covid-19. Audrey Azoulay1, directora general de la Unesco, la ha catalogado como una crisis sanitaria “excepcional, con profundas consecuencias sociales y económicas”, y ha resaltado el papel preponderante de la cultura tanto en el aspecto antropológico como económico.

Antes de la crisis, la economía creativa representaba “más del 3% del PIB mundial, con 30 millones de puestos de trabajo, muchos de ellos ocupados por jóvenes1”. Sin embargo, por décadas la situación del sector ha sido considerada como precaria, dadas las malas condiciones de trabajo, el comercio informal y la falta de prestaciones sociales. Este escenario se presenta tanto en los países en vías de desarrollo, como en los ya desarrollados.

Recordemos que desde 1980, en la Asamblea General de la Unesco, además de reconocer el importante papel de la cultura y los artistas, exhortó a los Países Miembros a implementar políticas públicas para mejorar la formación, la condición laboral, la seguridad social y la libertad de expresión de los mismos. En más de cuatro décadas, poco se ha avanzado en este tema.

 

2. En su participación en el Foro México Creativo: Desarrollo Cultural Sostenible, organizado por la Secretaría de Cultura federal de México en octubre de 2020, la directora general de la Unesco Audrey Azoulay, habló sobre las iniciativas realizadas desde el organismo que preside, con la finalidad de apoyar al sector cultural y creativo. Consulta el discurso completo aquí.

 

ResiliArt

Para mitigar el impacto de la pandemia en el sector cultural y creativo, diversos organismos han propuesto mecanismos para lograr su rescate. Uno de ellos ha sido la Unesco, quien puso en marcha en programa “ResiliArt”, que consistió en abrir debates virtuales que iniciaron el 15 de abril y terminaron el 21 de octubre de 2020. En él, más de mil artistas compartieron sus experiencias y recomendaciones para fortalecer el sector cultural y creativo. Se realizaron más de 170 en al menos 60 países. Azoulay, señaló que en “México se celebraron 23 mesas de diálogo sobre temas tan variados como la música tradicional, el patrimonio, los museos, el cine y la literatura1.

A partir de esta experiencia y la amplia gama de propuestas, compilaron la información y publicaron la “Guía de políticas para el sector creativo resiliente2”, con el fin de que los sectores creativos y culturales puedan superar la crisis mediante el asesoramiento especializado. La falta de una respuesta oportuna, pondrán en riesgo las expresiones culturales a mediano y largo plazo.

La guía está explicada de manera muy sencilla, dirigida principalmente para quienes toman decisiones de políticas públicas, así como emprendedores, investigadores y estudiantes del sector artístico y cultural.

Básicamente, está compuesto por tres ejes con varios objetivos cada uno. También citan algunos casos de éxito aplicados en algunos países, y lo más importante, los errores que se deben evitar.

En resumen:

1.- Apoyo diecto a los artistas y profesionales de la cultura

a. Prestaciones sociales.

b. Encargos y compra de obras.

c. Compensación por pérdidas de ingreso

 

2. Apoyo a los distintos sectores de las industrias culturales y creativas

a. Entrega rápida de ayudas y subvenciones.

b. Flexibilización temporal de las obligaciones reglamentarias.

c.  Estimulación de la demanda.

 

3. Fortalecimientos de la competitividad de las industrias culturales y creativas.

a. Dispositivos de participación para evaluar las necesidades.

b. Adaptación de modelos empresariales.

c. Incentivos fiscales para inversión extranjera.

 

“En estos tiempos inestables e inciertos, necesitamos mirar las cosas que nos unen – las cosas que nos muestran el mundo en todas sus manifestaciones – y para ello necesitamos artistas”. Audrey Azoulay, Unesco. (Fotografía, Twitter @Unesco).

 

En relación a algunos de los errores que recomiendan evitar, sugieren: no sentar malos precedentes con los apoyos ofrecidos que propicien la desvalorización del trabajo de los creativos, ni crear la falsa idea de que el Estado es el único promotor de la creación. Asimismo, sugieren no enfocarse únicamente en ofrecer recursos a las obras, dejando al creador sin soporte en la difusión de sus contenidos.

Enfatizan no forzar a las prácticas artísticas que no se prestan para un modelo virtual, como es el caso de la danza y el teatro, y abrir la posibilidad a nuevas formas híbridas; e incluso, que su manera de retribuir ese apoyo, sea mediante obtener capacitaciones en nuevos conocimientos.

Algunas de las acciones aplicadas o por aplicarse en algunos países son:

Alemania: el gobierno aumentó de 500 mil a 3 millones de euros el presupuesto destinado a la compra de obras culturales.

África: por medio del Fondo de Solidaridad para Artistas y Organizaciones Culturales de África (SOFACO), apoyaron la creación artística y la reconstrucción del tejido social del sector cultural en el continente.

Chile: ofrecimiento al sector cultural de 3 mil becas para cursos de aprendizaje virtual impartidos en “Coursera”.

En la guía se menciona a México por el lanzamiento de la convocatoria del gobierno federal del programa “Apoyo a la Infraestructura Cultural de los Estados”, (PAICE), que en 2020 ofreció recursos por cerca de 35 millones de pesos.

La guía completa la pueden consultar aquí.

Puntos de reflexión

Si bien la guía es una herramienta valiosa con ideas para solventar los embates de la crisis, es ineludible hacer una valoración de las necesidades de cada sector y población, por ello pongo en la mesa estos temas de reflexión:

  • El gobierno federal es quien tiene los recursos necesarios para el rescate del sector cultural; sin embargo, es importante que las ayudas se canalicen a través de las secretarías estatales y/o municipales, a fin de aplicar criterios específicos en cada uno.
  • Un área de oportunidad es crear proyectos integrales que involucren, además de las secretarías o institutos de cultura, a las de fomento económico, educación y desarrollo social.
  • El papel del gestor cultural con una visión amplia, asumiéndose como agente de cambio, es determinante para entrelazar a las diferentes dependencias e instituciones a fin de ofrecer soluciones holísticas.
  • Recuperar en corto o mediano plazo el “Programa de Desarrollo Cultural Municipal (PDCM)”, con fondos tripartitas, Federación-Estado-Municipio, el cual era una de las principales fuentes de fomento a la creación y el desarrollo.

Es importante tener en cuenta que estamos ante una emergencia y si bien es imperativo encontrar soluciones, se debe pensar en que las políticas aplicadas no provoquen consecuencias negativas en el futuro próximo. Estamos ante una oportunidad de generar cambios positivos para la cultura. ¡Aprovechémoslo!

¿Tienes algún comentario o idea que compartir?

Encuéntrame en Twitter @MarceRuvalcaba o escribe a mfruvalcaba@gmail.com

Hasta el próximo Vuelo del ticús

 


Bibliografía

1 Discurso de Audrey Azoulay directora general de la Unesco en el Foro México Creativo: Desarrollo Cultural Sostenible. Octubre 2020.

2 La “Guía de políticas para el sector creativo resiliente”, es un documento publicado por la Unesco, que busca ofrecer soluciones para la gran crisis que enfrentan actualmente el sector cultural.

3 Unesco. a Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, reunida en Belgrado del 23 de septiembre al 28 de octubre de 1980.

 

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