La gran telenovela del deporte mexicano (I)

Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 se acercan al tiempo que arrecian los desencuentros entre la Conade y el Comité Olímpico Mexicano. (Foto: Instagram de @conadeoficial).

El divorcio

El Comité Olímpico Mexicano (COM) anunció a principios de enero que necesitaba como mínimo 23 millones de pesos (mdp) para trasladar y equipar a la delegación mexicana que participará en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 (24 de julio-9 de agosto). De acuerdo con el titular del olimpismo mexicano, Carlos Padilla Becerra, el gobierno no ha aportado dinero, por lo que se ha recurrido a la iniciativa privada para financiar el viaje de los deportistas.En vista de lo anterior, el COM decidió no convocar a los representantes de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) a la reunión con la Jefatura de Misión que acudirá a Tokio, la cual tenía como objetivo fijar la estrategia de inscripción, traslado, uniforme y aval de la delegación olímpica. De acuerdo con Mario García, jefe de misión, solo se invitó a las federaciones deportivas, lo que evidenció el distanciamiento con la comisión que dirige Ana Gabriela Guevara (El Heraldo).  Israel Benítez, subdirector de Calidad para el Deporte de la Conade, quien se presentó a la reunión pero le fue negado el acceso, señaló a los medios de comunicación que la dependencia destinará 350 millones de pesos para la preparación y los procesos clasificatorios de los deportistas que asistirán a los juegos de Tokio, sin restricción alguna (El Universal y Esto). Este dinero será distribuido a través de las federaciones sin pasar un solo peso al COM, agudizando con ello la fractura entre la institución olímpica y la Conade.

La trama

El divorcio entre ambos organismos se veía venir desde los primeros días del gobierno de la Cuarta Transformación. Hasta antes de la nueva administración, el COM había contado con el apoyo del Gobierno federal no solo para enviar atletas a los Juegos Olímpicos, sino también para su operación, la cual incluía las instalaciones del Centro Deportivo Olímpico Mexicano (CDOM). Pero tras la orden presidencial de suspender todo tipo de transferencias de recursos a organizaciones no gubernamentales o sindicatos (Circular Uno, 14 de febrero de 2019), la asociación civil dejó de percibir ingresos de origen público: alrededor de 80 millones anuales que desde 2013 eran asignados a través de la Conade. De conformidad con la mencionada orden ejecutiva, Guevara dejó de presupuestar recursos para el COM en 2019 y 2020.

El conflicto se agudizó el pasado julio, cuando el COM anunció el cierre temporal del CDOM y los servicios de soporte (hospedaje, alimentación y servicios médicos) durante el desarrollo de los Juegos Panamericanos de Lima (26 de julio-11 de agosto de 2019). La decisión, de acuerdo con la circular emitida por la institución olímpica el 16 de julio, obedecía a la insuficiencia presupuestal, haciéndose efectiva a partir del 31 de julio. Padilla Becerra, presidente del COM, anunció que se entrevistaría con el secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, con el fin de encontrar una alternativa al problema. La situación no le agradó a la titular de la Conade, quien de manera tajante señaló que, si el comité decidía cerrar el CDOM, el Centro Nacional de Desarrollo de Talentos Deportivos y Alto Rendimiento (CNAR —administrado por la Conade—) estaba listo para recibir a los atletas. Añadió que la dependencia federal no intentaría rescatar al COM por considerarlo un asunto fuera de su alcance y que comparecer ante el secretario de Educación serviría de poco ya que toda asignación presupuestal tenía que pasar por la Conade (El Universal).

La reunión entre Padilla y Moctezuma se celebró el 18 de julio. El secretario de Educación se comprometió a asignar 50 mdp etiquetados para el COM, monto que debía ser entregado de inmediato a través de la Conade (Mediotiempo). Padilla Becerra anunció que el apoyo permitiría reabrir las puertas del CDOM en septiembre. Sin embargo, el dinero no fue entregado. El titular de la institución olímpica aseguró que Guevara se negó a transferir el recurso alegando la orden de la mencionada Circular Uno. Hoy, el CDOM solo ofrece servicio en algunos espacios, así como en sus oficinas administrativas.

El tercero en discordia

Hay un tercer actor en discordia: el conjunto formado por las asociaciones o federaciones deportivas nacionales encargadas de las cuestiones técnicas y de los procesos selectivos de cada disciplina. ¿Cuál ha sido su papel en esta tragicomedia? La administración de Alfredo Castillo en la Conade (2015-2018) se caracterizó por el enfrentamiento, con cierta complicidad del COM, con las federaciones deportivas. Durante su gestión, Castillo las acusó de irregularidades que en total sumaron 3,600 mdp, por lo que promovió averiguaciones previas contra cuatro federaciones (tiro, básquetbol, atletismo y frontón), y desconoció a las de lucha, tiro y frontón.

Sin embargo, la nueva gestión de Guevara parece haber encontrado un nuevo arreglo con las federaciones deportivas. Esta tregua ha terminado con una alianza en donde la Conade ha asegurado a las federaciones la ya mencionada suma de 350 mdp para la preparación de los atletas en proceso de selección y calificados para Tokio 2020. La medida, además de servir como un apoyo importante al alto rendimiento en año olímpico, forma parte de una estrategia anunciada por la titular de la Conade, consistente en que este organismo dejará de interceder por los atletas inconformes con los criterios técnicos de las federaciones. “En el futuro –apuntó Guevara—, la relación directa va a ser Conade-federación. Lo que tratamos de impedir es que no lleguen aquí y violenten el criterio de un presidente de federación” (Proceso). Para este efecto, Guevara eliminó el cuerpo de metodólogos, que teóricamente vigilaba las decisiones técnicas de las federaciones.

¿Cuál ha sido el impacto de estas medidas? En comparación con la administración anterior, las federaciones tienen una mejor relación con la Conade, en tanto que siguen recibiendo dinero público. Sin embargo, esto ha generado que el COM haya manifestado un extrañamiento debido a que las federaciones deportivas también son asociaciones civiles. Por otro lado, la eliminación del cuerpo de metodólogos parece deberse a que, lejos de ser un mecanismo de eficiencia, se convirtió en una herramienta que servía a intereses de individuos o grupos de poder al interior de las federaciones. Sin embargo, no todo es positivo. Si bien el nuevo matrimonio Conade-federaciones ha permitido una mayor armonía entre estos dos actores del deporte, la renuncia de la comisión a vigilar los procesos técnicos ha devenido en notorios actos de corrupción por parte de presidentes de las federaciones, en los que incluso la misma Guevara se ha visto involucrada (investigación de Beatriz Pereyra en Proceso).

El espaldarazo de la Conade a los presidentes de las federaciones ha sido visto con recelo por el COM, que ha dejado claro que todo proceso técnico-deportivo tiene que contar en última instancia con su aval para que los atletas puedan participar en competencias del Comité Olímpico Internacional. Claro ejemplo de ello fue el proceso selectivo en clavados para asistir a los Juegos Panamericanos, que fue realizado a puerta cerrada y sin la presencia de autoridades de la Conade o el COM. La denuncia de clavadistas como Rommel Pacheco, Jahir Ocampo y Carolina Mendoza recibió el respaldo del comité, que advirtió que no avalaría a deportista alguno seleccionado en procesos a puerta cerrada. Lo anterior obligó a la Federación Mexicana de Natación (y por extensión a las demás federaciones) a realizar los procesos selectivos a puertas abiertas y a reconsiderar su relación con el COM y la Conade.

¿Cuál será el desenlace de esta telenovela tan a la mexicana? Espere la siguiente entrega de esta intrigante historia.

Twitter: @NivonR

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