septiembre 20, 2020

Matria: La desmitificación de la patria

Abuelo y nieto en el espejo, reunidos por sus quehaceres en tiempos ahora compartidos: la leyenda del revolucionario Antolín Jiménez en la narrativa y la lente de Fernando Llanos: “¡esto sí es una película!”, se dijo tras la revelación de su abuela Alicia. (Fotografías e imágenes cortesía de Fernando Llanos).

Podría ser investigación histórica, comic, radionovela, thriller, comedia, pieza surrealista, joya de la picaresca, melodrama, relato de aventuras y detectives o un gran documental. En realidad, Matria, el primer largometraje del artista visual Fernando Llanos, es todo eso junto. Y más: un gran collage en movimiento sobre la vida de un personaje de carne y hueso que fundó una legión de charros en defensa de México ante la amenaza de una invasión nazi durante la Segunda Guerra Mundial.

Antolín Jiménez irrumpe en las pantallas televisivas poco antes de que las fiestas patrias de septiembre nos llenen de héroes de bronce, banderas, gritos, serpentinas de colores y de mensajes acerca de la grandeza de los mexicanos. Llega para desmitificar la historia oficial, pero también para proponer nuevas formas de comercialización y divulgación del cine. Ganadora en la categoría del Mejor Documental en el Festival Internacional de Morelia en 2014 y de una Diosa de Plata en 2017, la ópera prima de Fernando Llanos rompió récord de audiencias el 15 de agosto pasado en el Canal 22 y da el salto a plataformas digitales como Filminlatino, Blim y Amazon Prime.

El artista multidisciplinario Fernando Llanos proyecta la historia de quien en tiempos de la Revolución mexicana lideró La Legión de Guerrilleros, Antolín Jiménez.

Integrante de los Dorados de Villa durante la Revolución Mexicana, diputado, charro, masón, empresario y editor, Antolín Jiménez es un personaje casi inverosímil de cuya existencia nos enteramos porque su nieto es Fernando Llanos, artista multimedia capaz de realizar intervenciones visuales sobre patineta o a caballo y de vestirse de charro para filmar un documental acerca de la vida de su abuelo, el mismísimo y legendario fundador de la Legión de Guerrilleros Mexicanos y autor del lema: “Todo por la patria”.

Era una leyenda en la familia: “su historia de éxito, que se codeaba con gente importante, con presidentes, que supo hacer dinero, que tuvo reconocimiento en su trabajo, y que le heredó a la abuela una casa llena de recuerdos, objetos ostentosos y costumbres algo burguesas”. Pero era una leyenda, sobre todo, porque nadie conocía ni cuestionaba gran parte de su vida.

Un tesoro documental permaneció encerrado en casa de su abuela Alicia durante décadas y la historia personal del abuelo se guardó bajo llave ahí donde las familias suelen ocultar los secretos más íntimos, hasta que Fernando los encontró.

El documental Matria, ganó en la categoría de Mejor Documental en el Festival Internacional de Morelia en 2014. Se puede ver en las plataformas Filminlatino, Blim y Amazon Prime.

Cuenta en entrevista que, con motivo del Centenario de la Revolución Mexicana, lo invitaron a exponer su proyecto de Videoman a El Paso, Texas. El dibujante, maestro y curador, viajaba con su cámara por los más diversos espacios urbanos, haciendo videointervenciones móviles o videografitis en movimiento, sobre patines, en moto o bicicleta. Llevaba recorridas así ocho ciudades, estaba cansado y le parecía perfecto cerrar el ciclo con una última proyección hecha a caballo y en Columbus, la ciudad por donde El Centauro del Norte, Francisco Villa, invadió Estados Unidos. Así que aceptó la invitación.

“Había oído que mi abuelo Antolín perteneció a los Dorados de Villa, por lo que visité a mi abuela para preguntarle aquella historia y resultó una gran curadora, porque puso en mis manos todo el material ordenado y sistematizado, documentos, álbumes de fotos, recortes de prensa, latas de cine de 8 mm, diapositivas, cientos de credenciales… Siempre había querido hacer cine, pero cuando me enteré de que mi abuelo había fundado la Legión de Guerrilleros, un ejército de miles de charros para defender a México de los nazis dije: ¡esto sí es una película!”.

Inmediatamente le preguntó a su esposa y colega, Jessica Herreman: “¿Nos compramos un depa o hacemos una peli?” Y se lanzaron a una aventura de cuatro años y medio. Salió la peli, pero también un libro de 260 páginas a color y una exposición con material hemerográfico, sus dibujos y obra plástica alrededor de la historia.

En la película el espectador acompaña a Fernando, narrador, en todo su viaje al pasado en busca de un abuelo que murió cuando él tenía nueve meses de vida. Vamos con él a las entrevistas, a los archivos, a las pláticas con sus tías y con su madre, a cada rincón del país por donde pasó Antolín y vemos con él todas las escenas de cine rescatadas. Presenciamos un collage, tan ameno como asombroso, del papel de un personaje como Antolín en ciertos episodios de la historia de México, desde la Revolución Mexicana, el nacimiento de los partidos políticos, el mundo de la masonería, los primeros desfiles con participación de charros… hasta 1974 cuando muere de un paro cardiaco en un baño de Liverpool Polanco.

Una fotografía para la historia, Antolín Jiménez con sus charros de La Legión.

También acompañamos a Fernando cuando descubre ese secreto tan bien guardado en la familia, es decir, la existencia de una familia paralela en la vida de Antolín. Lo narra en su libro: “cuando comencé esta investigación, no sabía que mi abuelo había tenido un primer matrimonio con la oaxaqueña María Cao Romero; que con ella tuvo un hijo llamado Jorge; que a mi abuela Alicia la conoció siendo menor de edad y trabajando como su secretaria; que la mantuvo de amante durante así veinte años hasta que murió su primera esposa, y que se casó con ella treinta años después de que naciera su primera hija, mi tía Sara. Nadie habló de todo eso en mi familia (…) Pero cuando empecé a desempolvar los archivos propios y ajenos me di cuenta que no era tan inusual la historia, que si eras general de la Revolución, o adinerado diputado o empresario, o macho de a caballo, o todas las anteriores, pues lo más probable es que pudieras darte el lujo de tener otra casa, otra familia y otro presupuesto (…) La casa chica donde creció mi familia era de tres pisos, con seis hijos, un piano y dos automóviles; la casa grande tenía caballería y estaba en la colonia Condesa…”.

La historia atrapa desde el principio y deja entrar, con frescura y humor, al melodrama en tiempo real. Estamos con la tía que llora o escuchamos la angustia de la madre de Fernando que le cuelga el teléfono al curioso cineasta preocupada por la develación de los secretos familiares. De factura impecable la banda sonora incluye apariciones sorpresivas como la de Lila Downs en Tlaxiaco, Oaxaca, donde interpreta Dios nunca muere, o la voz de Chava Flores con A qué le tiras cuando sueñas mexicano.

A Fernando lo movió la convicción de que no hay en la historia un personaje como Antolín y si lo hubiera, improbable que contara con un archivo tan rico como el de su abuelo.

Detrás de las cámaras de Matria, el documental de Fernando Llanos.

“¿Te gustaría ser de los Dorados de Villa?”, le preguntó el mismísimo Centauro del Norte a Antolín cuando éste llegó de Tabasco, donde nació, a Chihuahua para unirse a la lucha. Así, a los 25 años lo nombran teniente coronel, participa en la gran batalla de Torreón, a los 26 dinamita un tren… Cuando desiste de la carrera militar, lo hacen inspector de alcoholes y recaudador de impuestos “con eso y una bolsa llena de oro que le regaló Villa empieza a capitalizarse”. Entra al mundo de las cofradías masónicas para ascender en la política y llega al grado máximo, pero además es tres veces diputado por partidos distintos cada vez y por un estado (Oaxaca) donde no nació, se hace editor, luego ingresa al mundo de la charrería cuando surge esa figura, tan arraigada en el imaginario mexicano desde los años veinte, y llega a ser el presidente de la Federación Nacional de Charros.

Según cuenta Fernando Llanos, la primera mención en medios de la Legión de Guerrilleros se publica el 28 de agosto de 1942, tres meses después de que el presidente Ávila Camacho les declarara la guerra a Japón, Italia y Alemania. Unos sesenta medios dan cuenta de la noticia acerca del ejército de 100 mil charros que ha reunido Antolín por todo el país para defender a la patria de una probable invasión de los nazis. Los periódicos informan de los entrenamientos, las barbacoas posteriores y hasta de un atentado a balazos al secretario de la Legión en 1943, exactamente un mes después de que partiera el Escuadrón 201 hacia las islas filipinas.

Admirador de David Bowie, Dick el Demasiado y de Felipe Ehrenberg, cuya voz escuchamos en la cinta leyendo cartas, Llanos no solo posiciona a su abuelo en la historia de México con un largometraje tan riguroso como antisolemne sino que, en plena crisis sanitaria y económica, desafía los obstáculos a los que se enfrenta el mejor cine mexicano, el que suele verse en festivales pero no en salas comerciales.

Además de realizar el documental, el nieto enaltece la figura del abuelo que también fue editor, con una bella y detallada edición de un libro.

Y es que, este pionero del video en línea y del arte electrónico experimental, llevaba recorridos la mitad de los estados del país con su película cuando la pandemia lo detuvo todo. Había recaudado apenas 54 mil pesos (“un chiste”, dice) en la corrida comercial y tenía el compromiso de pagarle a los 130 colaboradores que trabajaron en Matria. Entonces decidió buscar una alternativa y con la tenacidad que lo caracteriza logró insertar su documental en la televisión pública y comercial. La fórmula: convenció a tres empresarios de Morelia (donde vive) de patrocinar su tiempo en la pantalla de un canal público que hoy padece las consecuencias de un 75 por ciento de recorte al presupuesto. Así, un productor de vino, un restaurantero y la directora de una empresa de promoción de diseño y artesanía, lo apoyaron económicamente y con productos. El 15 de agosto Matria batió récord de pantalla en Canal 22 con 345 mil 331 espectadores. Según IMCINE el récord lo tenía El hombre inquieto de Tin Tan como la cinta más vista en 2019 con 300 mil 560 espectadores en Canal Once.

Ya al aire en Blim y Filminlatino, Matria se estrenará en Amazon Prime en septiembre, “el mes de la patria”. Y desde la pantalla de Zoom que nos permite una entrevista, Fernando Llanos lanza con entusiasmo la convocatoria a una “nueva legión de guerrilleros mexicanos”.

“No podemos pensar que nuestros líderes nos van a solucionar la vida (…) Hoy es necesario librar otras batallas y organizar nuevas agrupaciones”, dice. Habla del espejismo de las actividades delictivas como aparente opción, del consumismo, del abandono de la madre tierra que nos está cobrando la factura y del “autismo digital” con el que nos envuelven las redes sociales… Y se pregunta: “¿Quiénes son los héroes contemporáneos, esos que hoy en día motivan al país a seguir adelante?

“Es momento de cerrar filas e inventar respuestas. No nos conformemos con reflexionar; esta tierra y los nuestros demandan de nuestra participación. Aquí y ahora, y pa´salir del bache probablemente mañana y pasado, que los mañanas y pasados mañanas de nuestros hijos y nietos también han sido hipotecados”.

A Fernando Llanos su padre lo llevó a recorrer este país y eso despertó su amor por México. Y hoy, que Matria circula en las pantallas televisivas y plataformas digitales, recuerda al abuelo Antolín que, si bien representa los excesos de un sistema como el mexicano, también le hizo ver que el mejor legado posible que puede recibir una persona es su historia.

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