Tokio 2020 2021. La cosa va en serio

Sayonara, Itte rasshai, Matta ne, son tres variantes de despedida en japonés. Chao, hasta el año próximo. (Imagen tomada de Google).

1.

Con esto del coronavirus ¿La cosa es seria? –me preguntan mis amistades—. Mi respuesta es: “Pues los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 se pospusieron un año…”

2.

Los Juegos Olímpicos (JO) se sumaron a la lista de los espectáculos deportivos que, como consecuencia de la pandemia del coronavirus, fueron cancelados o pospuestos. Le precedieron las ligas deportivas en todos los continentes (futbol, básquetbol, béisbol, voleibol, etc.) en todas sus modalidades, profesional, amateur y formativas desde el 3 de marzo. En México, tanto la liga profesional de futbol como la misma Comisión Nacional del Deporte (Conade), se resistieron a parar la actividad deportiva, aunque tuvieron que ceder hacia el 18 de marzo. Como contraparte, la lucha libre mexicana fue una de las actividades que desde el inicio puso el ejemplo cancelando la programación del espectáculo en las distintas arenas del país (14 de marzo).

Los Juegos Olímpicos no pocas veces fueron amenazados en su realización: México (1968), Moscú (1980) y Los Ángeles (1984), tres citas emblemáticas que lograron salir adelante. (Imagen tomada de Google).

3.

Vuelvo a la pregunta ¿es seria la cosa? Como bien señala Ariel Rodríguez Kuri, los Juegos Olímpicos, como ningún otro mega evento deportivo, son una expresión de la agenda mundial en el plano económico, político y social (2019) [1]. Así, el magno evento cuatrienal sirve para revisar los temas oficiales y no oficiales actuales: sustentabilidad, equidad, tecnologías limpias, urbanismo, pobreza por citar algunos. Por su parte, John MacAloon señala que los JO encarnan uno de los pocos rituales universales de los que la sociedad global toma parte, directa o indirectamente (2019) [2]. Estas características políticas sociales y culturales, aunado al gran impacto económico que genera también a nivel global, hace del inédito cambio de Tokio 2020 a 2021 un tema no menor.

4.

Los Juegos Olímpicos han sido cancelados (mas no pospuestos) tres veces en la historia: 1914 (Berlín), 1940 (Tokio) y 1944 (Londres), todos ellos en el contexto de la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Al respecto, hay que señalar que si bien estas cancelaciones son llamativas y hasta cierto punto obvias, se dieron en un periodo formativo del evento. Es decir, que su impacto era todavía más simbólico que socio-económico. Si bien en la edición de Berlín de 1936, se comenzaban a observar los primeros cambios significativos en el evento, fue durante la Guerra Fría y el consecuente enfrentamiento entre bloques alineados a los Estados Unidos y la Unión Soviética, cuando el festival olímpico adquirió estas caracterizaciones descritas por Rodríguez Kuri y MacAloon.

Y van dos. La primera vez que Tokyo vio cancelada la organización de unos Juegos Olímpicos fue en 1940, con motivo de la Segunda Guerra Mundial. Ahora la razón fue una pandemia de 2020. Berlín, en 1914 y Londres, en 1944, son las otras citas que se suspendieron, ambas por las grandes guerras mundiales. (Imagen tomada de Google).

Por lo anterior, queda claro que la magnitud de los Juegos Olímpicos que existe en el imaginario colectivo comenzó en realidad a partir de la década de los sesenta, tiempo en que el evento encontró identidad de marca y estabilidad financiera gracias a la globalización de las telecomunicaciones (ver tabla 1). Desde entonces y por lo anterior, su celebración ha estado a prueba en más de una ocasión habiéndose sobrepuesto a amenazas, boicots (México 1968, Moscú 1980 y Los Ángeles 1984), debacles financieras e ingobernabilidad (Montreal 1976 y Seúl 1988) y hasta la caída del bloque comunista (Barcelona 1992). La única edición que suspendió la actividad olímpica, y eso sólo por un día, fue Múnich 1972 debido al atentado del grupo terrorista Septiembre Negro. La noche del 5 al 6 de septiembre fueron asesinados once miembros de la delegación olímpica de Israel en las instalaciones de la Villa Olímpica. Sin embargo, reitero, en ninguna ocasión se cancelaron o pospusieron los Juegos Olímpico tal y como es el caso de este año.

Tabla 1

 

5.La resistencia por parte del Comité Olímpico Internacional (COI) para posponer los juegos de 2020 es comprensible. Después de todo ¿qué es el Comité Olímpico Internacional sino un conjunto de aristócratas decimonónicos reticentes al cambio? Pero más importante aún ¿qué es una olimpiada, sino un periodo de cuatro años en el que el COI puede generar hasta 5,600 millones de dólares y la ciudad sede hasta 7,756? El aplazamiento de un año de los Juegos Olímpicos, repito, no es un tema menor. La cosa va en serio.

Notas

[1] Rodríguez Kuri, Ariel (2019). Museo del Universo. Los Juegos Olímpicos y el movimiento estudiantil de 1968, México: El Colegio de México, 456 p.

[2] MacAloon, John (2019). “Hyperstructure, hierarchy and Humanitas in Olympic Ritual”, en Anthropology Today, vol. 35, no. 3 June 2019, p. 7-10.

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