La reducción en el PEF de 2020 de los programas de Desarrollo cultural, Nacional de reconstrucción, de Apoyos a la cultura y de Investigación científica, arqueológica y antropológica significa una disminución de 1,331.5 millones de pesos. (Foto: Instagram de @alefraustoguerrero).

El gasto asignado a la Subfunción Cultura

La reducción en el PEF de 2020 de los programas de Desarrollo cultural, Nacional de reconstrucción, de Apoyos a la cultura y de Investigación científica, arqueológica y antropológica significa una disminución de 1,331.5 millones de pesos. (Foto: Instagram de @alefraustoguerrero).

El presupuesto aprobado por la Cámara de Diputados para 2020 en el Ramo 48, correspondiente a Cultura, fue recibido con desagrado por una parte de la comunidad vinculada con esta actividad. Desde mi punto de vista, el monto asignado significa un retroceso porque al comparar los mismos renglones de gasto con los de 2019 se evidencia una importante reducción. Vamos al detalle.Los recursos autorizados para la Secretaría de Cultura (SC) se ubicaron en 13,517.5 millones de pesos, monto mayor en 1.2 por ciento en términos reales al asignado hace un año. Conviene recordar que esta cifra incluye recursos de inversión por 1,668 millones de pesos para el Complejo Cultural Bosque de Chapultepec, del cual no se cuenta con información precisa, ya que ni siquiera está reportado dentro de la cartera de proyectos del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2020.

Si excluimos los recursos asignados a dicho proyecto y dejamos los mismos renglones de gasto considerados en el PEF 2019, obtenemos una caída a precios constantes de 8.1 por ciento en el lapso considerado. Así, en aras de crear un gran complejo cultural en una ciudad con una amplia oferta en la materia, se van a reducir las asignaciones presupuestarias destinadas a la operación de la cultura en el país, a pesar de las múltiples deficiencias que en su oportunidad hemos comentado, como la falta de protección del patrimonio arqueológico y cultural, que se está vendiendo a muy buen precio en Europa; las condiciones que enfrentan los trabajadores remunerados por el capítulo 3000 y los subcontratados sin prestaciones, y la larga deuda con el gremio artístico-cultural, que no cuenta con un esquema de seguridad social, entre otros pendientes.

Lo que he constatado es que la trayectoria descendente observada desde administraciones pasadas en el gasto de operación del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, ahora Secretaría de Cultura, no solo se mantuvo, sino que se acentuó, y que los llamados ahorros se utilizaron para abrir el espacio a un proyecto del cual no sabemos casi nada, contrario a la promesa de descentralización de las actividades culturales y al objetivo de su redistribución.

1. Este programa presupuestario comparte MIR con el U281 de Ramo 15 registrada en el módulo PbR-Evaluación del desempeño del PASH.

2. En Original 2020 comprende subsidios a las vertientes: Apoyo a instituciones estatales de cultura, Apoyo a la infraestructura cultural de los estados, Apoyo a las culturas municipales y comunitarias, Apoyo a las ciudades mexicanas patrimonio mundial, Apoyo a comunidades para restauración de monumentos y bienes artísticos de propiedad federal y Apoyo a festivales culturales y artísticos.

3. Se utilizó la variación de 3.6% del deflactor del PIB, contenida en los criterios generales de política económica de 2020.

Fuente: Proyecto de Presupuesto de Egresos de la federación 2020 y PEF 2019, con cifras del decreto del PEF de 2020.

En el último renglón del cuadro se incluyen 150 millones de pesos que inicialmente no habían sido contemplados en el proyecto original; fueron producto de las negociaciones entre las comisiones legislativas que participaron en la revisión del Proyecto del PEF y de las presiones ejercidas por el gremio cultural, especialmente por los integrantes del Movimiento Colectivo por la Cultura y el Arte en México (Moccam).

Al interior del cuadro destaca la reducción para 2020 en términos reales de los programas de Desarrollo cultural, Nacional de reconstrucción y de Investigación científica, arqueológica y antropológica con 11.9 por ciento, 59.8 por ciento y 11.3 por ciento, respectivamente. La suma de esos recursos, junto con la contracción registrada en el programa de Apoyos a la cultura, significa una disminución de 1,331.5 millones de pesos.

A pesar de mi pesimista introducción, quiero llamar la atención de los lectores hacia otra parte de la oferta cultural del gobierno federal, la cual está a cargo de organismos educativos y de comunicación que no se encuentran bajo la influencia directa de la SC, y que contribuye de manera importante, como lo vamos a ver, al cumplimiento de los objetivos de este sector. Tal es el caso de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el Fondo de Cultura Económica (FCE) y el Canal Once del Instituto Politécnico Nacional. Para ello nos apoyamos en el análisis de la Clasificación Funcional del Gasto Público, de la cual vamos a hablar.

Tres tipos de clasificación

La información relativa al gasto público normalmente se presenta en tres clasificaciones: Económica, Administrativa y Funcional, mismas que nos permiten identificar la naturaleza económica de los recursos, la unidad administrativa que los ejerce y su finalidad, en el mismo orden.

Resulta lógico pensar que el gasto ejercido por una dependencia o entidad va a estar relacionado estrictamente con sus funciones, y es así en la mayor parte de los casos. Sin embargo, sabemos por experiencia que existen diversas funciones que no son exclusivas de una sola ejecutora del gasto, por ejemplo la educación, en cuya operación participan las secretarías de la Defensa Nacional, de Marina, de Agricultura y Desarrollo Rural, de Salud y de Cultura, entre otras, además de la de Educación Pública. Lo mismo pasa con la cultura.

Para elaborar este artículo hice una revisión del gasto previsto en el Proyecto de PEF 2020 de varias dependencias y entidades públicas, con el fin de detectar si alguna participa en la Subfunción (SF) Cultura. Lo anterior me permitió, por una parte, identificar a aquellos organismos que operan programas culturales pero que no están coordinados por la SC y, por la otra, sumar los recursos presupuestarios de esos programas para obtener un nuevo total de gasto cultural, todos ellos agrupados en dicha subfunción.

Objetivos asociados a recursos

En el acuerdo por el que se emite la Clasificación Funcional del Gasto, elaborado por el Consejo Nacional de Armonización Contable, se señala que dicha categorización permite agrupar los gastos según los propósitos u objetivos socioeconómicos que persiguen los diferentes entes públicos, con lo cual el gasto público, a nivel agregado, se aglutina y presenta según la naturaleza de los servicios que el gobierno ofrece a la población. Dicha clasificación fue estructurada con base en cuatro finalidades con las cuales se identifica, en un primer nivel más general, el presupuesto destinado a funciones de gobierno, desarrollo social, desarrollo económico y otras. Con ello se facilita el análisis al asociar los objetivos generales de las políticas públicas con los recursos financieros que se asignan para su consecución.

En un segundo nivel se desarrollan las funciones vinculadas a alguna de las finalidades y en un tercero se identifican las subfunciones de cada una de las anteriores. Para los fines de este documento se revisó el Análisis Funcional Programático Económico de las dependencias y entidades del sector público, principalmente de las secretarías de Educación Pública (SEP), Hacienda (SHCP) y Relaciones Exteriores (SRE), el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) con el fin de encontrar la siguiente cadena de identificadores:

FINALIDAD: 2 Desarrollo Social

FUNCIÓN: 4 Recreación, Cultura y Otras Manifestaciones Sociales

SUBFUNCIÓN: 2 Cultura

Esta cadena solo la encontramos en la SEP. Vamos a ver los resultados.

Variación en los recursos

Para tener un valor preciso del nivel de gasto que se prevé erogar en 2020 en materia cultural, lo primero que hicimos fue restar 61.7 millones de pesos al gasto de la SC correspondiente al programa O001 Actividades de apoyo a la función pública y buen gobierno, ya que dicho programa forma parte de la Finalidad 01 Gobierno.

Por otra parte, agregamos el presupuesto aprobado de la Subfunción Cultura a la UNAM, UAM, FCE y Canal Once, que suma 4,247.4 millones de pesos distribuidos en cinco programas, los cuales se muestran en el siguiente cuadro.

1. Este programa presupuestario comparte MIR con el U281 de Ramo 15 registrada en el módulo PbR-Evaluación del desempeño del PASH.

2. En Original 2020 comprende subsidios a las vertientes: Apoyo a instituciones estatales de cultura, Apoyo a la infraestructura cultural de los estados, Apoyo a las culturas municipales y comunitarias, Apoyo a las ciudades mexicanas patrimonio mundial, Apoyo a comunidades para restauración de monumentos y bienes artísticos de propiedad federal y Apoyo a festivales culturales y artísticos.

3. Se utilizó la variación de 3.6% del deflactor del PIB, contenida en los criterios generales de política económica de 2020.

Fuente: Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2020 y PEF 2019, con cifras del decreto del PEF de 2020.

Como podemos observar, el presupuesto asignado a la Subfunción Cultura ascendió a 17,703.2 millones de pesos, cifra inferior en 2 por ciento a la autorizada en el PEF 2019, descontando los efectos de la inflación. De dicho monto, 76 por ciento corresponde al Ramo 48 y el 24 por ciento restante a las entidades coordinadas por la SEP.

Una primera aproximación al contenido del cuadro nos muestra que, en el caso de los programas de Desarrollo cultural y Actividades de apoyo administrativo, la SC y sus entidades coordinadas van a ejercer más recursos que las del ramo de Educación. En contraste, las erogaciones de Canal Once son mayores a las del Canal 22 en el programa de Producción y transmisión de materiales culturales y artísticos, mientras que las del FCE son mayores que las de Educal en su respectivo programa de Producción y distribución de libros y materiales artísticos y culturales.

En el caso del gasto de capital, la UNAM tiene en operación un programa de Mantenimiento de infraestructura cultural que sufrió un severo recorte del 95.5 por ciento anual en términos reales. La SC no había tenido oportunidad de ejercer recursos de inversión, ya que anteriormente estaban a cargo de la SEP, por lo que el monto previsto para el Complejo Cultural Bosque de Chapultepec marca su estreno en estos menesteres. Es lamentable el hecho de que cuando se habla de infraestructura cultural el común de la gente piensa en la Estela de Luz, cuyo costo se elevó de manera escandalosa, así como en la Biblioteca Vasconcelos, cuya operación ha madurado lentamente.

¿Y las demás actividades culturales a cargo del gobierno?

Como señalé arriba, solo la SC y la SEP tienen gasto asignado en la Subfunción Cultura, mientras que diversas actividades en la materia, como los proyectos de rehabilitación de los teatros del IMSS, y las erogaciones para la Orquesta Sinfónica del IPN o la operación del Palacio del Ex Arzobispado de la SHCP no están considerados como parte de dicha subfunción. Esa inclusión nos ayudaría a tener una visión más clara sobre la importancia de la cultura en el presupuesto.

Lo que las cifras nos muestran es que no podemos esperar nada nuevo en materia cultural para el segundo año de la administración de Andrés Manuel López Obrador. No dudamos que la SC está en manos de una excelente administradora que se las ha arreglado para generar importantes ahorros en el gasto. Sin embargo, esos ahorros se van a canalizar a un proyecto cuyos alcances desconocemos, y que para su operación va a requerir aumentar su plantilla. Si bajo las condiciones actuales una parte del personal que ha contribuido a la operación de la SC no cuenta con la seguridad de un trabajo ni con las prestaciones respectivas, y los promotores que están impulsando el programa estrella de la secretaría —Cultura Comunitaria— están subcontratados vía outsourcing, nos queda la duda sobre las condiciones en que van a laborar las personas que van a hacerse cargo de la nueva infraestructura. No se trata nada más de construir, sino también de cómo va a operar y cómo se va a mantener ese espacio. Considero que antes de ampliar es necesario fortalecer las bases y eso es algo que no se está haciendo.

amierhughes@yahoo.com.mx

12 de diciembre de 2019.

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