“En austeridad y sin dinero para casi nada”, reconoce María Novaro

A sana distancia, la que ofrece el coronavirus, la directora del IMCINE María Novaro, aclaró diversos rumores sobre la situación presupuestal del instituto. Lo hizo por petición de la directora Natalia Beristáin, quien le acompañó en la conferencia vía Facebook.

María Novaro, directora del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), inició su administración en diciembre del 2018 con el pie izquierdo: malas decisiones administrativas, falta de comunicación, recortes en el presupuesto y ahora enfrenta un 2020 donde la institución no va a tener dinero para casi nada.En el IMCINE todo comenzó con recortes de personal, en los primeros 100 días, al despedir a 66 empleados que cobraban por honorarios, así como se desmantelaron áreas importantes.

“Se afectó el trabajo del grupo de investigadores que realiza el anuario, ya que su personal se redujo en 50 por ciento, lo cual se consideró como un error de principiantes. Ese recorte y debido a que no se trabajó en las vacaciones de diciembre, como se hacía todos los años”, señaló el cineasta e integrante del Grecu, Víctor Ugalde, en aquella ocasión.

Después, el instituto anunció la cancelación de plataforma digital FilminLatino, donde la dependencia invirtió entre 7 y 8 millones de pesos en una alianza con la empresa española Filmin, que ofrece un catálogo de películas de todo el mundo y una sección de películas y documentales mexicanos.

“Hay razones de peso, querido @jmyazpiik y mañana las explico detalladamente y con cifras contundentes. Es una decisión fundamentada y necesaria para poder promover al cine mexicano de una forma más amplia, incluyente y mucho más efectiva, lo que es mi tarea principal. Saludos!”, escribió en su cuenta de Twitter María Novaro ante la duda de la comunidad cinematográfica.

Pero la presión de la comunidad, incluyendo a Guillermo del Toro, hicieron que María Novaro reculara en sus intenciones y la plataforma continuó pese a que su directora no lo veía con buenos ojos.

El peso de los pesos pesados. El laureado director Guillermo del Toro fue definitivo para que el IMCINE de María Novaro, no cancelara la presencia de México en la plataforma española Filmin.

El torbellino sin fin

En un episodio sin precedentes para una Delegación mexicana, llegó el penoso caso en el Festival de Cannes, donde el periodista Alejandro Cárdenas (Q.E.P.D) de El Sol de México, diera la noticia de que “regresaron de Cannes a la directora del IMCINE, María Novaro, por problemas de logística con la presidencia. Fue llamada de regreso a México horas antes de sus reuniones programadas con altos directivos cinematográficos del viejo continente”.

María Novaro quiso ocultar el escándalo diciendo que ella había decidido regresar, cuando la realidad es que la regañaron y volvió al país, en un hecho lamentable.

Los problemas continuaron. El Anuario Estadístico del Cine Mexicano, no se presentó en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), como ya era tradición, y el documento cayó en su calidad y contenido debido a los recortes presupuestales. Hasta ahora, no se ha publicado.

Y en los últimos meses, siguieron las complicaciones: retrasos en las convocatorias regulares, muchas dudas en el Fondo de Inversión y Estímulos al Cine (Fidecine), en el Estímulo Fiscal al Cine (Eficine) y en el Fondo para la Producción Cinematográfica de Calidad (Foprocine).

Lo peor vino con el decreto de extinción de fideicomisos públicos, mandatos públicos y análogos, por parte del presidente Andrés Manuel López Obrador, que puso en riesgo el Foprocine. Esto obligó a Novaro y a su equipo a trabajar horas extras, desde su casa, para defender uno de los apoyos que mejor funciona en el cine mexicano y que la orden presidencial ponía en riesgo.

La película siguió: el presidente López Obrador emitió un decreto que instruye nuevos criterios de austeridad en dependencias federales, debido a la crisis sanitaria del coronavirus y, una vez más, el IMCINE se puso a sufrir.

De entrada, el Programa de Estimulo a Creadores Cinematográficos 2020 sufrió recortes, pese a que Novaro lo negó.

“En cumplimiento con la Ley de Austeridad Republicana y como medida para hacer frente a la emergencia nacional por Covid-19, este año se redujo el monto de apoyo a otorgar a cada uno de los ganadores, así como el número de proyectos aprobados”, fue la leyenda que acompañó los resultados del Programa de Estímulo a Creadores Cinematográficos 2020.

Después, el instituto informó a representantes de distintos festivales de cine mexicano, así como a asociaciones civiles, que el Programa de Otorgamiento de Donativos 2020 sufrió un recorte en los recursos, por lo que tendrían que reducir los montos a solicitar.

“También les pedimos que reduzcan sus expectativas económicas dado que el fondo está reducido también. De esta manera, nos ayudarán a ejercer el recurso disponible de la manera más amplia posible”, se señaló en un correo electrónico de la dependencia.

Quien lo dijera, vaya danzón de María Novaro. Una connotada cineasta, operando las peores condiciones que ha vivido la cinematografía nacional, a partir de una combinación letal: bajos presupuestos, recortes al gasto, salas de cine cerradas, un marco legal inapropiado y una emergencia sanitaria sin precedentes en el país. Toda una película de terror.

En la negación

Ante las dudas y la falta de información, la titular del instituto se vio urgida a organizar una reunión virtual con integrantes de la comunidad cinematográfica, para explicarles y ahora sí, por fin aceptó un recorte al presupuesto del organismo.

“Les aseguro que los apoyos se tocarán lo menos posible, pero si tenemos que apelar a la conciencia de todos de que es un año de dificultad y que de aquí en adelante vamos a seguir operando con nada”, comentó Novaro.

La cineasta señaló que el Foprocine se quedó con 170.6 millones de pesos y que se creará un nuevo fideicomiso, que le agrupará al lado del Fidecine (con un monto estimado de 70 millones de pesos), además de otros apoyos. Tal instrumentación se antoja casi inoperante ante el espíritu de cada uno de los fondos.

“El recorte sí significa problemas, vamos a tener que prescindir de los vehículos de IMCINE, de computadores y de muchas actividades que pensamos realizar durante el resto del año que ya no van a suceder y estaremos operando con casi nada el resto del año, es un año difícil y de mucho cambio”, señaló la también cineasta.

Hasta el día de hoy, con la salas de cine cerradas, solo se han estrenado 15 películas mexicanas en el circuito comercial.

vicentelagos1969@gmail.com

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